sábado, mayo 31, 2008

El honor perdido de Elena Varela. Por Pablo Azócar

Por Pablo Azócar

No la conozco, nunca había oído hablar de ella, he tenido que hacer esfuerzos para adivinar cómo es su cara en la única borrosa foto que apareció en la prensa, pero es difícil no pensar hoy en Elena Varela, cineasta, productora y guionista, compositora y gestora cultural, directora de Ojo Film, fundadora de la Escuela de Todas las Artes y de la Orquesta Sinfónica de Niños de Panguipulli. En este momento ella está encerrada en una celda helada y sin luz, sin comunicación con el exterior, sin derecho a leer o ver las noticias. Ha sido interrogada con virulencia. Amigos, colaboradores y familiares fueron amenazados. Su productora fue destrozada en un allanamiento.Los cargos contra ella son graves: entre otras cosas, se la acusa de ser financista y autora intelectual de dos asaltos –uno de ellos con víctimas fatales- como parte de una célula mirista. La jueza Andrea Urbina decretó increíblemente que ella debe estar en "prisión preventiva" durante seis meses. "Para que la fiscalía investigue", dijo. Todavía no es posible saber de la seriedad o sustento de las acusaciones, pero sí se sabe ya que el escarnio fue brutal. La Policía de Investigaciones requisó todo el material fílmico que ella había acumulado durante cuatro años de trabajo como parte del documental Newen Mapuche.

Lo primero que asombra es el comportamiento de la prensa y la televisión: sin que medie juicio o sentencia alguna, Varela ya fue condenada. En la prensa chilena el caso ha sido confinado a escuetas notas en las páginas policiales. Nadie ha investigado el caso, nadie ha averiguado sobre la cineasta, nadie ha preguntado quién es ni qué estaba haciendo realmente allí. Se han limitado a lapidarla. No es forzado el paralelo con la novela del Premio Nobel alemán Heinrich Böll, El honor perdido de Katharina Blum, que relata un caso real: cómo la prensa hizo pedazos la vida privada de una mujer.En las páginas culturales el tema de Elena Varela no ha sido tratado ni por asomo. Los periodistas se limitaron a inquirir a las autoridades cómo es posible que se le haya otorgado financiamiento del Fondart a una terrorista. El reportero que cubrió el caso para Televisión Nacional acusó a la cineasta, textualmente, del crimen de "vinculación con la etnia mapuche". El estereofónico ministro Vidal y la propia Presidenta Bachelet avalaron implícitamente esta sentencia a priori cuando esbozaron disculpas por el asunto del Fondart.

Si los propios periodistas reivindican su derecho a proteger sus fuentes (algo que ya no se discute en los países más desarrollados del mundo), ¿por qué nadie pregunta sobre el derecho de Varela a proteger a sus entrevistados? ¿Por qué ni siquiera ha dicho una sola palabra el Colegio de Periodistas sobre el asunto? ¿Qué está pasando con el llamado mundo cultural? ¿No es este, acaso, un tema que involucra o debiera preocupar a la cultura en su totalidad, sino a toda la sociedad? ¿Por qué ni uno solo de los actores de cine o "rostros" de teleseries, que tanto hablan en la prensa y a quienes el tema vaya si les concierne, ha dicho ni mu? ¿No es impresionante que en un caso de esta naturaleza la única fuente, para los periodistas de los principales medios de comunicación del país, sea en definitiva el Ministerio del Interior?

El caso de Elena Varela es paradigmático. Habla de una sociedad ensimismada, egótica, adolescente, presa del individualismo, el consumo y el sálvese quién pueda. Todos miran hacia otro lado. Hace tres años un estudio científico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile –encabezado por el doctor Francisco Rothhammer- planteó que los chilenos tenemos un promedio de 84% de ascendencia originaria indígena, y que esto incluye a los estratos económicos más altos, aunque no les guste, pero en el próspero y arrogante Chile sólo se quieren recordar los presuntos orígenes vascos o franceses o alemanes y el tema mapuche sencillamente no existe. Se niega. Es invisible.De esa invisibilidad está siendo víctima Elena Varela. Durante cuatro años recorrió la Araucanía hablando con lonkos y recogiendo testimonios mapuches y, en el contexto de un conflicto feroz del que nadie habla, acabó enfrentada a un sector productivo muy poderoso: el forestal. Y así no más le fue. Como así les fue este 17 de marzo a dos periodistas franceses, Christopher Cyril Harrison y Paul Rossj, que también tuvieron la mala idea de meter sus narices en el conflicto mapuche y filmaron un incendio. Fueron detenidos, vejados y maltratados en Collipulli. "Nos trataron como a delincuentes, nos acusaron de provocar el fuego y de pertenecer a la ETA", declaró Harrison, todavía en estado de shock. El cónsul francés logró que quedaran en libertad, pero al día siguiente un grupo de civiles –una docena de individuos armados con linchacos y cuchillos- atacó a los dos periodistas en la calle: la paliza fue tremenda. Huyeron del país.

Y hace sólo dos de semanas, el 3 de mayo, el guión se repitió con dos documentalistas italianos, Giuseppe Gabriele y Dario Ioseffi, que estaban filmando una movilización mapuche en un predio de la Forestal Mininco cuando fueron detenidos. "Nos trataron como terroristas, con la cara al suelo y las esposas apretadas. Nos acusaron de estar robando madera en el predio".

Al día siguiente la intendenta de la Araucanía, Gloria Barrientos, incurrió en una barbaridad jurídica y ética: expulsó sin más a los italianos del territorio.

Los documentalistas chilenos sacaron la voz este fin de semana, alarmados por la suerte de Elena Varela y por la requisición de sus filmaciones. Ignacio Agüero, Francisco Gedda, Viviana Erpel y Martín Rodríguez convocaron a una conferencia de prensa en la que estuvieron varios de los principales cineastas del país, como Silvio Caiozzi, Andrés Wood, Pablo Perelman, Andrés Racz y Alicia Scherson, pero de los medios de comunicación apenas llegaron dos: una radio y un periódico de provincia.

El contraste con la multitudinaria convocatoria de cámaras y micrófonos que tuvo la fiscalía cuando presentó el caso ante los reporteros policiales como un tema estrictamente criminal, nos sugiere que algo está oliendo terriblemente mal en el reino de Chile.

Lee también Documental y democracia según el cineasta Patricio Guzmán

viernes, mayo 30, 2008

Un nuevo libro sobre Michael Strunge

El día 19 de junio de 2008, el día del nacimiento del poeta danés Michael Strunge, aparece en Dinamarca el libro En Bog om Michael Strunge, de la profesora Anne-Marie Mai y Jørgen Aabenhus.
Justamente, a los cincuenta años de su nacimiento, a los 30 años de su debut literario, la editorial Borgen publica este libro homenaje del poeta desaparecido tempranamente.
Este libro contiene aportes de 12 escritores, además de los antologadores. Escriben: Aksel Haaning, Moritz Schramm, Tue Andersen Nexø, Lars Bukdahl, Peter Laugesen, Lars Schwander, Jon Helt Arder, Shadi Angelina Bazeghi, Rune Kühl, Marianne Stidsen. Mi contribución al libro lleva por título: En engel som hersker i drømme (Un ángel que domina en el sueño).

martes, mayo 27, 2008

performance por Jerome Rothenberg

Jerome Rothenberg –poeta y traductor, fundador de la etnopoética- postula un nuevo modelo de ligazón a las culturas pre-letradas y orales, lo que para los tradicionalistas sobretextualizados, esto es una amenaza y un Caos pues sacuden el arte.
Se habla de un nuevo paradigma: en que los conflictos sociales son una forma de teatro y el teatro organizado puede ser una arena para la proyección o el estímulo del conflicto social;
—el arte como visionario,
— hay un continuum entre la música y el ruido, entre la poesía y la prosa; entre la danza y caminar, correr, saltar.
—no hay una jerarquía (elevados y bajos) de los medios en las artes.
—la tecnología avanzada o los enseres hipotéticamente primitivos NO están cerrados al artista.

Lean en el Replicante

La imagen es de Antonio Suzarte

domingo, mayo 25, 2008

Salvador Allende: Presencia en la ausencia

Lom ediciones, el Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA), la Fundación Salvador Allende, España, y la Fundación Gabriel Peri, Francia, invitan a la presentación del libro Salvador Allende: Presencia en la ausencia, de 25 colaboradores del Presidente Allende, que proyectan las realizaciones del gobierno de la Unidad Popular hasta nuestros tiempos, en el marco de los 100 años del natalicio de Salvador Allende.
Miércoles 28 de Mayo de 2008, a las 12:00 hrs., en el Centro Cultural Gabriela Mistral (ex edificio UNCTAD), Alameda 233, Sala Nº2, al costado de la escalinata.
Intervienen Miguel Lawner, Jorge Arrate, Nissim Sharim, Nicolás Grau, y Mireya Baltra.

viernes, mayo 09, 2008

El libro y el medio ambiente en Gijón

El salón Iberoamericano del libro de Gijón, dirigido por Luis Sepúlveda, se articuló este año en torno al título 'La tierra somos todos' y para reflexionar sobre la literatura y el medio ambiente.
El encuentro literario también ha rendido un homenaje al presidente Salvador Allende, al cumplirse el centenario de su nacimiento .
Han estado presente en Gijón los escritores chilenos Bruno y Heddy Navarro, Elicura Chihuailaf, Ricardo Cuadros, Carmen Yañez y Víctor Hugo de la Fuente, director de Le Monde Diplomatique Chile.


Vean y escuchen los debates e información del salón en la literatur.tv

lunes, mayo 05, 2008

Pablo Salvat y el derecho a la ciudad

Andrés Palma me recomienda la reflexión de Pablo Salvat, profesor de la Universidad Alberto Hurtado y del Programa de Gerencia Social y Políticas Públicas de FLACSO Chile. Al él le resultó interesante y a mí me pareció interesante. Es posible que a ustedes también les parezca lo mismo.

El derecho a la ciudad es un derecho humano escrito por Pablo Salvat

Hablamos en primer lugar de Santiago, aunque claro está podríamos extender algunos de estos juicios más allá. Sí, nuestra principal urbe. Cada vez más extendida, cada vez con más gente. Al mismo tiempo una ciudad cada día más difícil para vivir en ella. Sin mucho ruido, nos enteramos ahora (mostrador.cl) que estaría en discusión un proyecto de modificación del Plan Regulador Metropolitano, el cual implica ampliar el radio urbano en aproximadamente 11 mil hectáreas , 9 mil de ellas son hoy rurales.
Por cierto, sobre esto no hay debate público ni consulta a los ciudadanos. Consecuencia: con ello solo puede aumentar la ya complicada y estresante vida urbana. Sin embargo, ¿Tendrá que ser así? Nuestra elite y los medios de comunicación, tan buenos para andar comparando e inventando motes que nos distinguirían de los vecinos, no aplican ese criterio evaluativo en un sentido más global y abarcante. No lo aplican para ver y comparar el trato a las ciudades y el ambiente que tienen muchos países europeos, en relación al nuestro. Pocas veces se preguntan, por ejemplo, como han hecho los alemanes o lo suizos para conservar ciudades –si se quiere, a escala humana-, y al mismo tiempo, generar lo que se llama “progreso” o modernidad. Acá, ambos movimientos parecen incompatibles en nuestro país: o usted vota por la modernización de la vida citadina, o usted vota por permanecer en el pasado. O, a usted le gustan los árboles, parques, jardines, buenos espacios comunes, o, desea feas y frías carreteras y pasos bajo nivel, autopistas con peajes, autos por miles. A usted le gustan los edificios bien hechos, con áreas verdes, seguros, que guarden cierta proporción con el entorno, o usted es un egoísta porque no quiere que las grandes inmobiliarias decidan en qué lugar, de cuántos pisos y de qué materiales estarán hechas casas y edificios, aunque la gente viva después como en un hormiguero o en un corral de ovejas. A poco andar de estas reflexiones, nos topamos nuevamente con el sacrosanto principio o santa tríada que rige nuestros destinos personales y sociales hace ya más de veinte años: don dinero, señor mercado y señora propiedad. No, pues. Cómo se le ocurre que va a haber, por ejemplo, eso llamado planificación urbana participativa, sea a nivel comunal o más general, que se viene aplicando en Europa hace más de vente años. Como vamos a tomar en consideración las necesidades y deseos de las personas concretas que, cuál más cual menos, quisieran que el principio de calidad de vida presidiera sus moradas y el entorno de éstas. No, que la calidad de vida la decida el señor mercado y los suyos pues. Donde se pueda pagar por ella, bueno, habrá más calidad de vida y algo más de respeto por el medio ambiente. Donde no se pueda, hay que conformarse con lo que hay, y por supuesto alentar el aumento gradual de la planta de carabineros. ¿Las consecuencias? Están a la vista. La nuestra, es de las capitales con peor salud mental de sus habitantes. Por ejemplo, sufrimos el flagelo del tráfico de drogas bastante expandido que genera una nueva violencia desconocida, amén de liquidar el tejido social; un transporte que de público sólo tiene el nombre y el hecho que no moviliza otro tipo de seres vivos; altos niveles de contaminación, no sólo por emisiones de gases y partículas de diverso tipo, sino también -debido a la mala educación en el uso de automóviles y aparatos tecnológicos-, altos niveles de contaminación acústica. Pareciera que el temor a la soledad y a encontrarnos con nosotros mismos, alentase la producción de ruido permanente. Tenemos una ciudad social, económica y clasistamente segmentada y segregada. Por eso, ya pocos pueden andar o dormir muy tranquilos en cualquier punto de la ciudad. Si no lo cree, es cosa de ver el amurallamiento progresivo, la privatización creciente de la vida de barrio, en particular, en el sector oriente, guardias, alarmas y rottweilers mediante. ¿Donde están los cuidados y respetados espacios públicos? Ojalá con plazas y áreas verdes, árboles y jardines. ¿Dónde una ética del cuidado para con lo que hacemos a diario en nuestras casas, departamentos o en la calle? Esos males están a la vista. Todos los días los noticiarios los remachan en nuestras cabezas. Sin embargo, parece que ya nada nos conmueve: los delitos brutales que inspira la pasta base y similares; el maltrato a mujeres, ancianos y niños, a los más vulnerables; bandas de jóvenes que juegan armados como en el antiguo oeste, sin importarles las consecuencias. ¿No será que nuestra ciudad en vez de progresar se está feudalizando? Pero, no pues. Es más importante jugar el jueguito del pequeño poder y andar destituyendo ministros, o ver cual candidato repetido vende más de lo mismo. Y por supuesto, sobre todo, respetar la santa tríada: don dinero, señor mercado y señora propiedad. ¿Miopía interesada? ¿Hasta cuándo? A lo mejor entonces estamos aun a tiempo y no sería tan descabellado realizar un “nuevo” derecho, “el derecho a la ciudad”, descubierto por el filósofo Henri Lefevbre hace más de cuarenta años, como otra expresión de esa gran conquista ciudadana llamada derechos humanos. ¿Es mucho pedir?

* Dr. en filosofía de la Universidad de Lovaina, profesor de la Universidad Jesuita Alberto Hurtado

imagen Broken Sword

Naomi Klein y Marisol García

Marisol García realizó una entrevista a la canadiense Naomí Klein, de visita en Chile. y autora de No Logo (2001), Vallas y ventanas (2003) y La doctrina del shock (2007).
La entrevista no fue aceptada por algún medio, afirma Marisol García.
Aquí una muestra de la entrevista.
"—¿Te ha sorprendido la reacción de los economistas ante tu libro?—La verdad, estoy decepcionada de su falta de voluntad a involucrarse en un debate. Cuando apareció No logo había mucha más disposición en debatir públicamente conmigo. Tuve un debate en Nueva York con el editor de The Economist frente a mil personas, y ahora The Economist aún no comenta el libro. Hacen como si no existiera. Con No logo hicieron un reportaje de portada llamado: Pro Logo. Y aquí no conseguí entrevista con El Mercurio [sonríe], y eso me frustra mucho. Es muy agradable que concuerden contigo, y que te traten “como una estrella de rock”, como escribieron en un diario argentino, pero predicarles a los conversos no es la idea. Es más fácil mentir sobre mí en mi ausencia, que debatir cara a cara: ella es de izquierda, es antiglobalización, está enojada... Creo que he conseguido evidencia muy seria para sostener una tesis. Si creemos en la democracia, creemos en el debate público, debemos tomarla en cuenta. Y creo que la decisión de no involucrarse en este debate es un impulso profundamente antidemocrático. Si no, es un intento por hacer desaparecer la evidencia. Y perdona la elección de palabras, que no es muy ingeniosa en un país como éste."

Lee más de la entrevista aquí

sábado, mayo 03, 2008

Mayo 68 según Jorge J. Flores Durán


Mayo 68 por Jorge J. Flores Durán*
Cuando comencé a esbozar este articulo, me asusté. Recordé de los esquemas de redacción en los años 60 y la década siguiente, en la cual, para realizar un comentario, se debía ser significativo, trascendente, aplastante. Lejos estoy de eso, de esa forma de entender la reflexión.
La revuelta no se aprende.
Ella se organiza en revolución, desde la espontaneidad de la juventud.Es la juventud que se apropia hoy día, de la conciencia y la energía revolucionaria,está juventud no espera lecciones de nadie, ni de ninguna institución o de ningún aparato.
…El movimiento surrealista está a la disposición de los estudiantes, para toda acción práctica destinada a crear una situación revolucionaria.
Movimiento surrealista.París el 5 de mayo 1968.

Mayo 68, primavera objetiva, es en ese mes cuando comienza en Francia, entonces las flores sonríen, abriendo las puertas de los parques, de las plazas, aparecen entonces las flores en los ojos de los jóvenes, en sus palmas… al momento de saludar. También en una primavera onírica… esa primavera de la que yo quiero hablar. ¿Cuántos días?… duró la revuelta…, nueve, alguien podrá decir que faltó un día, para que fueran diez, como los diez días que estremecieron al mundo, pero fueron nueve, siempre falta un número para algo… para las cosas importantes, también se dice que Dios tiene noventa y nueve nombres, también faltaría un número, la persona que muere, se dice que debió vivir un año más, o al revés debió morir un año antes, nuestra sociedad es de lo absoluto, gano un sueldo de 199 mil pesos, pero si ganara unos de 200 mil pesos sería mejor, vivo en el piso número 2, mejor sería, si viviera en el diez. Es mejor tener dos autos a tener uno solo, dos cónyuges a una sola, pero como las cosas no son absolutas nos frustramos. ¿Será eso?... lo que hace a mayo 68 algo intangible. Las calles de Paris fueron protagonistas fundamentales, para que esos días se conocieran en el mundo, fue en ellas donde los jóvenes quisieron botar al mundo al tarro de la basura. ¡¿Un mundo?!… ¿Cómo o cuándo se tira al mundo al tarro de la basura? Cuando embarga la sensación que todo se debe cambiar y que cada segundo que pasa son siglos los que se pierden, entonces no hay tiempo para comer, para respirar, para besar, es un detonante que se activará en cualquier instante, será de día o de noche, nadie lo sabe es por eso que están todos en las calles esperando que el mundo explote, y viajar por el aire con un pedacito de tierra, moldeándolo con las manos para decir: Así yo quiero la vida, mi vida, así yo la quiero. Tus compañeros te mostrarán sus proyectos en el momento del descenso, con los rostros tiznados donde aparecerá la sonrisa, como única señal de libertad. Todos viajarán, como los personajes de los cuadros de Folon, irán por los aires, igual como viajan las ideas, las mismas que descendían de los tejados de los Cafés del barrio latino, en la esquina de los bulevares Saint Michel con Saint Germain. Las calles de Paris acogieron los pensamientos, los golpes, los gritos, las calles se sacaron los zapatos para hacerlos volar hasta un casco policial. Pierre, es un joven, también es obrero, de una industria automotriz, es joven pero no es estudiante. Pierre es joven, pero no es conocido por ser joven, si no por sus pulmones, por sus grandes pulmones, que un buzo desearía tener. En una tarde hizo una apuesta con sus compañeros de la fábrica, que en tres aspiradas terminaba un cigarrillo, otro amigo le pasó un cigarrillo hecho con papel maíz, cigarrillos conocidos por lo fácil de apagarse pues solamente se debía aspirar fuertemente para conseguir el codiciado humo del tabaco negro, Pierre gana la apuesta, obtiene su éxito, solo en una bocanada lo consumió, exhalando después el humo de una vez, con tal rapidez que en el cielo se formó una nube … con esa proeza se dio a conocer. Cuento esta historia, pues Pierre había sido compañero en la escuela con Jean, los problemas económicos de la familia del obrero lo llevó a abandonar la educación, Jean logró sortear las dificultades y se inscribió en la facultad de Nanterre, desde ahí participó activamente en los días de la revuelta, no quería que jóvenes como su amigo no pudieran seguir estudiando por falta de dinero. Sentado en la escalinata de la facultad, escuchaba los discursos de Jean- Paul Sartre, de Michel Foucault, eran tantas las ideas que no podían asimilarlas. Jean se encuentra con su amigo Pierre a la salida del Jardín de Luxemburgo, había pasado mucho tiempo, pero la alegría del encuentro dejó de lado esa sensación de orfandad, la sensación de falta, dos besos en la mejilla y un abrazo sellaron el encuentro, fueron al café mas cercano a beber vino, Pierre le cuenta que viene a Paris como delegado a la asamblea en la universidad de Nanterre, que se va a unir a los comités de protesta como delegado obrero, Jean ríe de buena gana, le comenta que él es coordinador de los comités de estudiantes y obreros, —Parece que la vida no nos quiere separar — Pierre le dice que lleva un mensaje muy importante, que debe darlo lo mas pronto posible, deciden tomar un atajo para evitar los controles policiales y las barricadas, en el camino Jean intenta persuadirlo para que le cuente la resolución de los obreros, —No te puedo contar nada, primero será la asamblea quien deba saber—. No fue fácil llegar a Nanterre, el conflicto se agudiza, no hay transporte público, en cada rincón de las calles hay una discusión, finalmente, logran llegar, Jean se presenta en la puertas de la universidad, da un santo y seña y lo dejan pasar. En el auditorio, había una enorme discusión, las comisiones no llegaban a un acuerdo, de cómo reformar la educación, también existían posiciones más radicales, de extender el conflicto a la totalidad de la sociedad. Cuando Pierre había terminado de dar a conocer un extenso y detallado informe, lo aplaudieron, más acalorada siguió la discusión, unos querían consolidar lo obtenido, otros radicalizar todo, que era el momento para liberarse de la opresión. Pierre sacó su voz y pidió unidad, dijo que como obrero conocía de cerca las dificultades de los trabajadores, que ellos debían ser considerados en la educación, no porque seamos obreros dejaremos de estudiar, la libertad debe ser para todos, unidad, unidad gritó Pierre. Jean, desde un extremo lo miraba pero su cabeza parecía negar lo que había escuchado. Jean pidió la palabra hizo un prolongado análisis, dijo que era el momento de constituir una organización revolucionaria, —es el momento de separarse de la izquierda estalinista, de los sindicatos burocráticos, que le hacen el juego a la burguesía— el pueblo está pidiendo la creación de una verdadera vanguardia revolucionaría terminó diciendo, Jean se dirigió donde Pierre y le explicó que había que conseguir la unidad para un proyecto revolucionario, Pierre lo miró fijamente y le señaló que la unidad de los estudiantes y los obreros era un buen proyecto. Cierto es, lo que se hace en la juventud no se hace cuando los años han dejado sus huellas en el cuerpo, la adultez, Mayo 68 también muestra ese axioma, muchos de los que lideraron las manifestaciones, hoy se encuentran en otras veredas de esas mismas calles. Poco importa eso, pues lo que se impone en esa fecha es la juventud, su fuerza para mover un mundo romo y hacerlo avanzar hasta un lugar apropiado, donde otros lo hagan rodar. Pues también se demostró que la lucha por la libertad es secular, semi, casi o permanente, está mas allá de nuestras bocas, mas lejos de nuestras uñas, mas significante que nuestra convicción. Qué importancia puede tener hoy, saber el paradero del obrero Pierre o del estudiante Jean, lo que importa es recordar que cuando ellos abrieron el cielo, le han puesto un madero para que entre aire puro, pero se cerró. No muchas veces se produce un Mayo 68 en la vida moderna, lo importante es que cuando aparezca, haya jóvenes dispuestos a abrir las puertas de par en par. El balance que dejó fue de 5 muertos, dos mil heridos, nueve jornadas inimaginables, a 40 años de los hechos se quiere destacar sólo los hechos de violencia. Yo invito a leer a Foucault, Bourdier, Lacan como los pensadores más destacados de Mayo 68, que evaporarán la afirmación anterior. Yo nací diez años antes de Mayo 68, sin embargo siento su brisa en mis orejas, a pesar de los años, siento su fuerza, me hace levantar los pies, mover las manos. Me hace sonreír, como única señal de libertad. Pierre, descendió sobre Paris, como una mancha en el mar, va gritando las consignas con su fuerte voz, a pesar del cansancio se escuchan más fuertes que las olas en el Finistère. Grita y llora a la vez pues ve esfumarse su ilusión, su Revolución imaginaria, cuando pasa por el Museo del Louvre mira el Palais Royal le dan deseos de tomárselo y luego quemarlo, como se hizo en la Revolución francesa, su último grito fue de unidad, unidad. Jean se saca y luego se pone los lentes, en los bolsillos de su vestón quedan aún unos panfletos, sus labios se mueven diciendo ”la tuvimos…la tuvimos ahí y se nos fue de las manos” al terminar la frase quiso encender el cigarrillo que Pierre le ha obsequiado, un “Gitane papier maiz” busca unos cerillos en otro bolsillo, para encenderlo, fracasa, solo le quedan 3 en la cajita, con los dos primeros vuelve a fracasar, el último lo enciende pero, Jean no tiene los pulmones de Pierre, y no logra aspirar el tabaco. Decide botarlo a la calle, un anciano lo ve e impide el acto de Jean, luego dice “Joven, no bote el cigarrillo, esto de fumar es como la revolución, cuando uno cree que todo terminó, es ahí donde hay que seguir aspirando, hasta que se vuelva a encender, como los cigarrillos de papel maíz”. Jean pensó de inmediato en Pierre, en su discurso en la Universidad de Nanterre, sobre la unidad, Jean emocionado se seca las lágrimas y piensa en los pulmones de su amigo obrero, si Pierre puede consumir uno de estos cigarrillos de una bocanada, yo podré conseguir los cerillos. En la lucha por la libertad no siempre se gana, pero es luchando como se aprende, no hay otro camino, y lo que se aprende se debe compartir, como la amistad de Pierre y Jean.
A la memoria de la lucha revolucionaria de Mayo 68, francés.

*Poeta. Residió en Paris desde los 16 años hasta 1990..
Autor del Poemario: Si tu ne te souviens pas, je le ferai pour toi. Año 2007 y Londres 38 (un número desaparecido) Año 2003

jueves, mayo 01, 2008

Inauguración de exposición de afiches de Mayo del 68


El día jueves 8 de mayo a las 19 horas se inaugura la exposición de afiches de Mayo del 68, en el diario La Nación. Así comienzan una serie de actividades de celebración de Mayo del 68 en Santiago de Chile.
Afiches combativos de Mayo del 68
Más de veinte carteles que llenaron los muros y calles de París durante Mayo del 68 conforman la exposición que se exhibirá durante diez días. Los afiches surgieron en la revuelta social de Mayo francés de 1968 y fueron realizados con las técnicas básicas de la gráfica como serigrafía, litografía y 'pochoir' o estarcido.
Los afiches fueron realizados por profesores, estudiantes y trabajadores en los talleres ocupados de las distintas Facultades o en las agrupaciones de barrio. Se afirma que durante mayo del 68, sólo en los talleres de la Escuela de Bellas Artes se editaron alrededor de 500.000 carteles con unos 400 motivos diferentes.
Los afiches del Mayo de 68 son un claro ejemplo de una obra gráfica, que busca difundir ideas, agitar o movilizar a las personas.
La exposición, realizada por el periodista Patricio Igor Melillanca, recupera la función de la obra gráfica en su ámbito artístico y documental. Sus contenidos sociales pueden estar vigentes o ser significativos a la hora de analizar el presente del mundo. Artísticamente esos afiches son famosos por la potencia expresiva basada en una estética clara, sencilla y directa.
Petit Comité
Las actividades están promovidas por un grupo de personalidades agrupadas en un Comité de Iniciativas o “Petit Comité”: Jorge Arrate, abogado y representante de la Liga Ciudadana , Lucio Cuenca, director de Olca; Juan Carlos Cárdenas, director de Ecoceanos; Víctor Hugo de la Fuente , periodista y director de Le Monde Diplomatique, edición chilena; Sergio Grez Tosso, historiador director del Museo Vicuña Mackenna; Patricio Igor Melillanca, periodista Centro Ecoceanos; Paco Peña, escritor y cientista político; Hebert Valenzuela, de la Liga Ciudadana, el escritor Luis Sepúlveda y yo.
Estas actividades se encuentran organizadas por Le Monde Diplomatique, Ecoceanos, Olca, Museo Benjamín Vicuña Mackenna, Magíster de Historia de Universidad Arcis, Departamento de Ciencias históricas de la Universidad de Chile, Liga Ciudadana, y patrocinados por la Biblioteca Nacional , diario La Nación y Universidad Arcis.