viernes, abril 17, 2026

¿Por qué los sonetos de Shakespeare no tienen nombres, solo números?


 Los 154 sonetos de William Shakespeare no tienen títulos porque siguen una tradición literaria bastante común en su época.

La edición de 1609 de los Shakespeare's Sonnets, que ahora leo traducidos por Ramón Gutiérrez Izquierdo como Sonetos de Shakespeare en la colección Visor de Posía. Shakespeare usa el tipo de metro yámbico, nuestro endecasílabo. El traductor ha usado el alejandrino. Sonetos en la forma shakesperiana; tres cuartetos y un pareado.  

La edición de 1609 de los Shakespeare's Sonnets simplemente se numeraron del 1 al 154. El número servía para ubicarlos dentro del conjunto, más que para destacarlos como obras separadas.

Además, hay tres razones más concretas:

1. Unidad temática: Muchos de los sonetos están conectados entre sí (por ejemplo, los dirigidos al “joven hermoso” o a la “dama oscura”). Numerarlos refuerza la idea de una secuencia, casi como capítulos de una historia emocional.

2. Convención editorial: Otros poetas de la época, como Francesco Petrarca, también influyeron en esta práctica de organizar sonetos en series numeradas.

3. Ambigüedad deliberada: Shakespeare no dejó indicaciones claras sobre títulos, y los editores posteriores respetaron eso. Poner títulos después habría implicado interpretar el poema, algo que se evita para no limitar su significado.

Hoy en día, algunos sonetos se identifican por su primer verso (por ejemplo, el famoso Soneto 18: “Shall I compare thee to a summer’s day? ¿Diré que eres acaso como una primavera?”), pero oficialmente siguen siendo conocidos por su número.

S

Defensa del sapo artificial. Triunfa la IA en "Sueñan los androides con ovejas eléctricas" de Philip K. Dick.

                               


El capítulo final de Sueñan los androides con ovejas eléctricas de Philip k. Dick de 1968 es ambiguo, pero deja una idea clara sobre el destino de los humanos: no se trata tanto de sobrevivir físicamente, sino de preservar lo que los hace humanos.

Al final, Rick Deckard experimenta una especie de crisis existencial. Después de “cumplir su misión” eliminando androides, se da cuenta de que la línea entre humanos y androides es mucho más difusa de lo que creía. Esto sugiere que el futuro de la humanidad no está asegurado simplemente por seguir existiendo biológicamente.

Puntos clave: la empatía. En la novela, la empatía es lo que distingue a los humanos de los androides. Sin embargo, al final Rick Deckard se siente emocionalmente agotado y confundido. Los androides han demostrado comportamientos cada vez más complejos. 

Deckard encuentra lo que cree que es un sapo real (que luego resulta ser artificial), su reacción no es de rechazo total. 

 Dios mío, pensó, no puede ser.

Decide cuidarlo.

Ese detalle es crucial para entender el mensaje donde la autenticidad material (real vs. artificial) pierde importancia. Lo que importa es la capacidad de sentir, cuidar y atribuir valor

En otras palabras, el destino de los humanos no depende de dominar a los androides ni de reconstruir un mundo “natural”, sino de mantener su capacidad de empatía incluso en un mundo completamente artificial.

El final es irónico: aunque todo esté mediado, manipulado o sea falso, los humanos siguen siendo humanos mientras puedan preocuparse por algo más que ellos mismos:

Rick llevó el sapo a su casa. Se durmió. Su  mujer Irán Deckard miró al sapo en la caja.

El sapo eléctrico se movía en su caja. Irán se preguntó qué “comería”, y si necesitaba mantenimiento. Moscas artificiales, pensó. Abrió la guía telefónica y buscó en las páginas amarillas accesorios para animales eléctricos. Llamó, y cuando la vendedora atendió, dijo:

 —Quiero medio kilo de moscas artificiales que zumben y revoloteen. 

—¿Para una tortuga eléctrica, señora? 

—Para un sapo. 

—Entonces, le sugiero nuestro surtido mixto de bichos reptantes y voladores, que incluye... 

—Prefiero las moscas —respondió Irán—¿Puede enviarlas? 

miércoles, abril 15, 2026

La Quinta de Recreo y la malicia pecaminosa de los chilenos, una mezcla de castidad grosera y de obscenidad incompetente

 


Según Benjamín Subercaseaux el chileno carece de empuje para divertirse.
"Los llamados sitios de recreo o Quintas son simples motivos para tomar el aire en las tardes  de verano y para trasladar en ellos el espíritu de burdel. Hubo un tiempo en que ser hallado en la Quinta de Recreo equivalía a ser sorprendido en una orgía o cosa semejante. Encierra cierta malicia pecaminosa. Somos una mezcla de castidad grosera y de obscenidad incompetente."
Chile o una loca Geografía. 1956.



Poeta peruano César Vallejo murió en París un día de otoño, el 15 de abril de 1938. Monumento a César Vallejo de Miguel Baca Rossi. Plazuela del Teatro de Lima, Perú

 

Monumento a César Vallejo, Lima Perú, foto de Ricardo Arroyo

PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA

César Vallejo

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París y no me corro
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...

Mumneto de Miguel Baca Rossi 

La Quintrala era fea. Iba tras de los hombres que no la querían a ella, sino a otras.


¿Cómo era físicamente la Quintrala?

Joaquín Edwards Bello dice que era fea, pequeña y finalmente antipática. En el libro Mitópolis se encuentra su artículo "La belleza de la Quintrala" de noviembre de 1949 donde escribe lo siguiente:

"El "retrato" de la Quintrala publicado en El Mercurio de octubre de 1942 y que dicen fue encontrado en la chacra de Tobalaba, además de haber sido ignorado por la modelo, esto es, por la propia Quintrala, muy minuciosa en sus inventarios, carece de veracidad en el indumento y en el peinado, y nada hay que abone la seriedad histórica del hallazgo.

En cierta ocasión afirmé lo mismo que estoy diciendo: era fea. Las personas mal informadas, que siempre están al acecho, replicaron "Era preciosa: los hombres se morían por ella". Quiero que un estudioso, con la historia en las manos, me pruebe una sola ocasión en que a la Quintrala no le haya ocurrido todo lo contrario, esto es, ir tras de los hombres que no la querían a ella, sino a otras. El drama finca en eso precisamente la persecución por ella de hombres jóvenes y blancos, gobernadores, hijos de gobernadores o capitanes. Era chilena de cuatro generaciones, con un tronco maternal indio, y por eso buscó desesperadamente la manera de perpetuar la parte blanca de su sangre. Finalmente fondeó en un hombre viejo, apocado y con hijos naturales. Matrimonio de raison, de intereses. Campofrio fue un justificativo de su nombre.
Pequeña y tal vez gruesa. ¿Por qué razones? El apeadero en la puerta y el piso de plata para encaramarse en ei caballo. La sangre india trae piernas cortas y rollizas. Perdóname, oh Quintrala de los dibujantes y de los poetas vestida como en los cuentos de Calleja, con terciopelos, plumas y escarpines de seda, yo te veo en cama, en el rancho abierto con ventanas sin vidrios y puertas de cueros velludos con una caña larga en la mano para espantar las gallinas.
No eras bonita ni elegante, pero valiente altiva. sufrida y dura como piedra fundamental en nuestra sociedad. En ti se batieron todos los gérmenes mejores de todas las mujeres chilenas; no fuiste caso aislado. sino parte inicial de la serie, o producción a la douzaine del stock femenino nacional. Fuiste la mujer superior entre hombres debilitados por las guerras y el mestizaje. No te merecieron. Tan física en fin de cuentas tu belleza como la otra.







lunes, abril 13, 2026

Sociedades nihilistas en colapso ritual. Un mundo perfecto, novela de Andrés Olave


"Un mundo perfecto", una novela del escritor chileno Andrés Olave (nacido en 1977), fue publicada por Abducción Editorial en 2016. 

Entrar fue fácil. Valoro su estilo lacónico que no se extiende en explicaciones. 

Un vago entra a una iglesia abandonada en una atmósfera desalentadora. Aparece una señora que lo confunde con el cura y pide confesar una crimen, ha matado un hombre.

La historia insinúa una perversión permanente cuando Jeremías va al Bar Irlandés a encontrarse con su novia Julieta Parra, una joven prostituta que le da servicio a los parroquianos. 

Un día ella desaparece y la policía la busca.

Es una novela correctamente escrita sobre la desolación existencial dividida en tres partes y de 26 capítulos cortos y un epílogo. 

 A través de desconcertantes y destructivos recuerdos y una narrativa fragmentada, se vive en el caos, la destrucción, la decadencia social. y el vacío existencial. 

Un mundo desalentador  

Tal vez, sin estar seguro, yo la ubicaría en una corriente oscura, marginal y experimental, que escapa del realismo tradicional y también del realismo mágico clásico latinoamericano. 

Una novela de narrativa oscura y, tal vez, distópica, cercana a ciertos circuitos alternativos chilenos, (como "La novela culiá" de Claudio Geisse Sarret de La Polla literaria), que dialoga con la crítica social desde un enfoque alegórico y pesimista.

domingo, abril 12, 2026

Diluvio, poema de James Joyce

 


DILUVIO

Un dorado marrón cubre la inundación,
los racimos de parra se mecen en tensión;
vastas alas rozando el agua en expansión,
sobre el día sombrío meditan sin razón.

Una vasta agua, cruel y desatada,
mece y levanta su crin desgarrada;
el día melancólico al mar mira callada,
con un sordo desprecio, su voz apagada.

Alza y mece, dorada parra en ardor,
tu racimo derrama torrentes de amor;
resplandeciente, vasto, profundo y feroz,
como crece  tu indecisión sin voz.

Flood, 1915.

Versión de Pérez-Santiago

¿Por qué los sonetos de Shakespeare no tienen nombres, solo números?

 Los 154 sonetos de William Shakespeare no tienen títulos porque siguen una tradición literaria bastante común en su época. La edición de ...