Dios no nos abandona
somos lo único que conoce.
No debemos abandonarlo,
él somos nosotros,
el éter de nuestros actos.
AUGURIO DE INOCENCIA
Patt Simth
somos lo único que conoce.
No debemos abandonarlo,
él somos nosotros,
el éter de nuestros actos.
AUGURIO DE INOCENCIA
Patt Simth
Creación de Capacidades: El Enfoque del Desarrollo Humano
Por Martha C. Nussbaum
El libro Creación de Capacidades: El Enfoque del Desarrollo Humano de Martha C. Nussbaum expone una forma distinta de entender el desarrollo: no como crecimiento económico, sino como expansión real de las libertades y oportunidades de las personas.
La idea central es el enfoque de las capacidades, desarrollado junto a Amartya Sen. Según esta perspectiva, lo importante no es solo lo que una persona tiene (ingresos, recursos), sino lo que puede hacer y llegar a ser.
Nussbaum plantea que una sociedad justa debe garantizar ciertas capacidades humanas básicas, entre ellas:
Estas capacidades no son lujos, sino condiciones mínimas para una vida plenamente humana.
El libro critica modelos tradicionales de desarrollo que se enfocan solo en:
Porque estos indicadores pueden mejorar mientras muchas personas siguen sin libertad real ni oportunidades.
Nussbaum conecta filosofía, economía y política pública. Su enfoque ha influido en:
En resumen, el libro propone un cambio de mirada: el verdadero desarrollo no es cuánto crece un país, sino cuánto se amplían las posibilidades de vida de su gente.
El enfoque de las capacidades en el desarrollo humano busca desviar la atención de académicos y responsables políticos de los recursos (ingresos, Producto Interno Bruto) hacia las capacidades de las personas, es decir, hacia la combinación de habilidades personales y oportunidades que ofrece el entorno social, económico y político. Inspirada por la obra del economista y premio Nobel Amartya Sen, en este libro Martha C. Nussbaum se propone desafiar los modelos dominantes en economía con una teoría alternativa basada en una pregunta sencilla: ¿Qué son realmente capaces de hacer y de ser las personas? Su propuesta sirve como teoría de la justicia social (tanto para animales como para humanos) y para la evaluación comparativa de la calidad de vida, integrando la filosofía moral en la economía del desarrollo.
El libro consta de ocho capítulos, un epílogo y dos apéndices.
Nussbaum comienza, como suele hacer en sus obras, con una narración. La vida de Vasanti, una mujer india pobre que ha luchado por escapar de un marido abusivo, se analiza en términos de la oportunidad que tiene de elegir y actuar en su situación política, social y económica específica. En el segundo capítulo, sostiene que al comparar y evaluar sociedades, cada persona debe ser tomada como un fin en sí misma, considerando no el bienestar total o promedio, sino las oportunidades disponibles para cada individuo. Las sociedades deben promover un conjunto de oportunidades, o libertades sustanciales, que las personas pueden o no ejercer. El enfoque de Nussbaum se basa firmemente en la elección y la libertad. Las capacidades no son solo habilidades que residen dentro de una persona, sino también las libertades u oportunidades creadas por una combinación de habilidades personales y el entorno político, social y económico.
Nussbaum proporciona una lista de diez áreas de libertad tan centrales que su eliminación haría que la vida de una persona no fuera digna de dignidad humana. Las capacidades centrales que un orden político decente debe garantizar al menos a un nivel mínimo son: la vida; la salud corporal; la integridad corporal; los sentidos, la imaginación y el pensamiento; las emociones; la razón práctica; la afiliación; Convivencia con otras especies; juego; control sobre el propio entorno (político y material). Esta lista es una propuesta abierta a debate, pero Nussbaum sostiene que el respeto a la dignidad humana exige que los ciudadanos alcancen un nivel de capacidad superior al necesario en las diez áreas mencionadas.
En el tercer capítulo, titulado «Una contrateoría necesaria», Nussbaum critica los principales modelos de la economía del desarrollo. Estos modelos se centran principalmente en el bienestar material o en el crecimiento económico. El enfoque basado en la medición del PIB (Producto Interno Bruto) no considera que el aumento del crecimiento económico no mejora automáticamente la calidad de vida en áreas importantes como la salud y la educación, ni está correlacionado con la libertad política. Además, se centra en el promedio en lugar de en la distribución de la riqueza, ocultando así las desigualdades y la injusticia. Otro enfoque económico común mide la calidad de vida mediante la utilidad total o promedio, entendida como la satisfacción de las preferencias. Sin embargo, al igual que el enfoque del PIB, este no considera el sufrimiento de las personas en la base de la escala social. Este enfoque agrupa componentes de la vida que no se pueden comparar, como la salud, la educación, los derechos políticos, las oportunidades de empleo y el tiempo libre. El enfoque utilitarista subestima la libertad. Una posible alternativa es un conjunto de enfoques que promuevan la distribución equitativa de los recursos básicos. Sin embargo, los ingresos y la riqueza no son buenos indicadores de las capacidades reales de las personas, ya que estas tienen necesidades diferentes, y son especialmente deficientes como indicadores de respeto social, inclusión y no humillación.
El capítulo cuatro, «Derechos fundamentales», intenta presentar el enfoque de las capacidades como una forma de liberalismo político inspirada en la teoría de la justicia social de John Rawls. Nussbaum argumenta que el gobierno debería evitar tomar postura sobre cuestiones religiosas y metafísicas; los principios políticos se basan en valores definidos, como la imparcialidad y el respeto igualitario a la dignidad humana, que forman parte de las numerosas doctrinas integrales que los ciudadanos sostienen razonablemente. No se requiere un consenso sobre los principios políticos básicos, como los que se recogen en el enfoque de las capacidades, pero debería ser alcanzable. En el mismo capítulo, Nussbaum discrepa con Rawls en áreas como la justicia para las generaciones futuras y transnacional, el trato justo a las personas con discapacidad y el trato a los animales no humanos. Finalmente, explica cómo el enfoque de las capacidades se relaciona con el consecuencialismo y el deontologismo.
El capítulo cinco, sobre la «diversidad cultural», presenta el enfoque de Nussbaum como una variante del movimiento internacional de derechos humanos. Rechaza la afirmación de que este movimiento sea una forma de imperialismo occidental apelando a los elementos constitutivos de la idea de derechos humanos.
Existen tanto en la tradición india como en la china. Su lista de capacidades es susceptible de crítica y ha sido ampliada con la contribución de teóricos de diferentes orígenes culturales. Además, los elementos de la lista son abstractos y generales, por lo que, dentro de ciertos parámetros, es apropiado que las naciones la traduzcan en políticas distintas, teniendo en cuenta su historia y circunstancias particulares.
El siguiente capítulo aborda la justicia nacional y global. Nussbaum sostiene que las naciones ricas tienen obligaciones con las pobres en cuanto a la responsabilidad de apoyar sus esfuerzos de desarrollo. La justicia global no es una cuestión de filantropía y no puede dejarse en manos de organizaciones benéficas. También considera que, una vez que se acepta la necesidad de una solución institucional a los problemas globales, quienes siguen el enfoque de las capacidades podrían legítimamente discrepar sobre cómo implementarla.
El capítulo siete ilustra las raíces filosóficas del enfoque de las capacidades, que se remontan a la antigua Grecia y Roma. Aristóteles y, en particular, los estoicos, son las principales fuentes de inspiración para los filósofos Kant, Smith, Mill y Marx, quienes constituyen los antecedentes intelectuales de Nussbaum y Sen. El octavo y último capítulo está dedicado a temas contemporáneos como el género, la discapacidad, el envejecimiento, los derechos de los animales y las cuestiones medioambientales.
El libro está dirigido al público general, pero estudiantes y responsables políticos lo encontrarán útil como introducción al enfoque de las capacidades.
| Dan Stevens (Tom) y Maren Eggert (Alma) |
¡Qué gran
película!
Qué extraña y perturbadora es esa película.
Alma, científica meticulosa, casi ascética, acepta —más por
presión que por deseo— convivir con Tom, un androide diseñado para ser su
pareja ideal. Él es atento, preciso, impecable. Desde el inicio, hay algo que
no encaja: una cortesía sin fisuras, una empatía programada que parece rozar el
vacío.
Alma lo tolera, pero no lo reconoce.
Un día lo lleva consigo al Museo Pérgamo de Berlín. Allí, ella
trabaja descifrando tablillas con escritura cuneiforme del Egipto antiguo. Es
un trabajo de años: lento, obsesivo, casi ritual. Tom observa en silencio.
Luego, en apenas segundos, con la velocidad
de la inteligencia artificial, le comunica que todo ya ha sido hecho.
Que esas tablillas han sido traducidas. Que existe un estudio publicado por
científicos en Argentina que se puede leer en la red.
Plaf.
El tiempo se detiene.
Alma se quiebra, llora, se derrumba. Tres años borrados. Tom
no comprende el valor de llegar primero en el mundo científico. No puede. El androide lo sabe todo, pero no sabe qué
es ser parte de una cofradía científica. Tom no sabe lo que es una disputa
interna dentro de un circuito, una hermandad científica que exige ratificación
interna. La pertenencia silenciosa a una comunidad que valida, rechaza,
jerarquiza.
No entiende la herida de Alma.
Y es ahí cuando algo se activa en el hipocampo de mi memoria
—una puerta que se abre sin previo aviso— y aparece el cuento Sensini de
Roberto Bolaño
Arturo Belano, un joven escritor chileno en España, inicia
una correspondencia con un autor argentino exiliado, Luis Antonio Sensini, al que no conoce, pero admira No se conocen,
pero se reconocen. Sensini decide volver
a Argentina, donde ha vuelto a instalarse la democracia. Trata sobre la amistad epistolar entre
dos escritores exiliados que unen lazos gracias a los concursos literarios. Una amistad nacida de la admiración y el
respeto mutuo. Es la búsqueda del reconocimiento y la lucha por salir de la
pobreza a través de la escritura, las claves que enmarcan el relato. Cartas que
cruzan distancias, concursos literarios como campos de batalla mínimos, una
complicidad hecha de precariedad y esperanza.
Todas las cofradías tienen sus rituales de iniciación y sus
códigos. Son los temas de la credibilidad, de la inserción, de la aceptación en
la pirámide literaria. Bolaño explora los secretos, las bondades y las miserias
del oficio. El rol de la crítica, de los premios, de la política y las becas,
de los modernos mecenas, de los profes universitarios remolones, y de los
funcionarios y aditivos de la literatura: los lectores de las editoriales, los
poetas voluntariosos, los escritores fracasados.
Roberto Bolaño escribe sobre las fobias, los sueños y los
desatinos de los escritores. Y, la miseria, la miseria cruel de un escritor en
dictadura. Bolaño está en la cocina literaria. Los premios que nunca llegan,
las editoriales que no responden, los jurados invisibles, los nombres que
circulan en voz baja. Un sistema con sus propias reglas, sus iniciaciones, sus
jerarquías opacas.
Una cofradía.
La película de María Schrader, entonces, adquiere otro sentido
para mí. O tal vez se revela.
Tom puede acceder a todo el conocimiento acumulado. Puede
anticipar resultados, procesar datos, ofrecer certezas. Pero hay algo que le
está vedado: la experiencia íntima de pertenecer a una cofradía donde el
reconocimiento no es automático, donde el valor depende del recorrido, del
lugar que otros te conceden.
El androide Tom se
apropia de toda la información de la inteligencia artificial. Pero Tom no podrá
saber la sensibilidad, el dolor privado de un escritor cuando es rechazado por
una editorial, o cuando el escritor no gana un premio.
Y peor aún, un
androide no sabe la puntada aguda que le da al escritor en su esternón cuando ese
premio lo gana un amigo de toda su vida.
Sobre todo,
cuando el escritor íntimamente ha creído siempre que él es mucho mejor escritor
que su amigo.
Sin embargo, uy,
uy, uy, el amigo ha ganado el premio gordo.
Bolaño. El coraje del Cult-Pop
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| Karolina Modig y Erik Modig. Foto de Anton Renborg |
El libro reúne investigaciones y ejemplos para mostrar que
el arte tiene un valor “no financiero”, es decir, beneficios que no se pueden
medir solo en dinero pero que son fundamentales para la vida humana.
¿Qué aborda específicamente?
1. El arte y el
cerebro
Analiza desde la neurociencia
(neuroestética) cómo el arte afecta nuestras emociones y pensamiento. Explora
si el arte puede aumentar capacidades como la empatía, la apertura mental y el
pensamiento crítico.
2. El arte y la sociedad
Estudia cómo museos, proyectos artísticos y políticas
culturales impactan comunidades.
Argumenta que el arte es clave para el diálogo democrático y
la vida social, no solo un lujo cultural.
3. El arte en la
vida cotidiana
Muestra su rol en ámbitos
como: educación, salud, trabajo.
Sugiere que el arte puede cambiar cómo vemos el mundo,
nuestras decisiones y nuestro sentido de significado.
4. El problema de “medir” el arte
Cuestiona si realmente se puede medir el valor del arte.
Propone formas de entender tanto sus efectos medibles como
los intangibles.
Y su conclusión general es clara: el arte no es un lujo, sino algo esencial para
el desarrollo humano, la empatía y el funcionamiento de la sociedad.
Resumen capítulo por capítulo
1. ¿Por qué hablar del valor del arte?
Plantea el problema central: el arte suele justificarse solo
por su valor económico.
Los autores cuestionan esa visión y proponen mirar el valor
humano y social.
Introducen la idea de que el arte influye en formas
difíciles de medir.
Idea clave: el arte
tiene valor incluso cuando no genera dinero.
2. ¿Qué es “arte” y qué cuenta cómo valor?
Exploran distintas definiciones de arte.
Distinguen entre: valor
económico, valor experiencial, valor social y cultural. Muestran que el arte no
tiene un solo tipo de impacto.
Idea clave: el valor
del arte es múltiple y complejo.
3. El arte y el cerebro (neurociencia)
Analiza cómo el arte activa distintas áreas del cerebro.
Relaciona el arte con: emociones,
memoria, creatividad, Introduce la neuroestética.
Idea clave: el arte no es “decorativo”, cambia cómo pensamos
y sentimos.
4. El arte y las emociones
Explica cómo el arte provoca respuestas emocionales
intensas.
Puede generar: empatía,
incomodidad, reflexión. Incluso el arte “difícil” tiene valor.
Idea clave: sentir (aunque sea incomodidad) es parte del
valor del arte.
5. El arte como herramienta de pensamiento
El arte ayuda a cuestionar ideas establecidas.
Fomenta el pensamiento crítico y la apertura mental.
Puede ofrecer nuevas perspectivas sobre la realidad.
Idea clave: el arte
es una forma de conocimiento, no solo entretenimiento.
6. El arte en la sociedad
Analiza el rol del arte en la democracia.
El arte puede: generar
debate, visibilizar problemas, unir o dividir comunidades. Se discute su rol en
espacios públicos y culturales.
Idea clave: el arte
participa activamente en la vida social.
7. Arte, educación y aprendizaje
Explora cómo el arte mejora procesos educativos.
Ayuda a desarrollar: creatividad, pensamiento abstracto, habilidades
sociales
Critica sistemas educativos que lo relegan.
Idea clave: el arte no es “extra”, es parte del aprendizaje
integral.
8. Arte y salud
Presenta evidencia sobre el impacto del arte en el
bienestar.
Puede contribuir a: reducir
estrés, mejorar salud mental, apoyar procesos terapéuticos
Idea clave: el arte
también tiene efectos concretos en la salud.
9. ¿Se puede medir el valor del arte?
Discute las limitaciones de medir el arte con indicadores
económicos.
Examina métodos de medición (encuestas, estudios, etc.).
Concluye que parte del valor es intangible.
Idea clave: no todo
lo importante se puede cuantificar.
10. Conclusión: por qué el arte importa
Integra todos los argumentos anteriores.
Defiende que el arte: fortalece
la sociedad, desarrolla a las personas, aporta sentido a la vida
Llama a darle más espacio en políticas públicas y vida
cotidiana.
Idea clave final: el
arte es esencial, no opcional.
Dios no nos abandona somos lo único que conoce. No debemos abandonarlo, él somos nosotros, el éter de nuestros actos. AUGURIO DE INOCENCI...