sábado, octubre 24, 2026

La escuadra sueca: Jorge Calvo, Sergio Badilla, Omar Pérez-Santiago, Sergio Infante

 

Jorge Calvo, Sergio Badilla, Omar Pérez-Santiago, Sergio Infante



Yukiko Motoya. "Mi marido es de otra especie". Cuentos de/para mujeres hetero de la Clase Media Mundial de whisky y perro.

 


Yukiko Motoya. "Mi marido es de otra especie". Cuentos de/para mujeres hetero de la Clase Media Mundial de whisky y perro. (Clase mundial que ahora está resentida, según la socióloga alemana Carolin Amlinger). Cuentos con cierta paranoia al estilo de Philip K. Dick, aunque dulce. Dulce paranoia de/para mujeres hetero de la Clase Media Mundial)

martes, octubre 20, 2026

Premio a Isabel Allende. La milagrosa persistencia de una sensibilidad femenina de larga duración

 

Reyes de España entregan Premio Planeta a Isabel Allende




La milagrosa persistencia de una sensibilidad femenina

La buena noticia —el Premio Planeta 2026 otorgado a Isabel Allende— ofrece una oportunidad operativa sobre el capital simbólico de Chile: valorar nuestra tradición literaria con inteligencias múltiples, expansión de ideas y pensamientos divergentes, para que surjan nuevos genios creativos, motores de innovación y de progreso.

Omar Pérez-Santiago

El Premio Planeta 2026 concedido a Isabel Allende por La hora antes del alba, continuación de La casa de los espíritus, vuelve a proyectar internacionalmente una de las grandes narraciones chilenas sobre la memoria, las mujeres y la convivencia entre los vivos y los muertos.

El Premio Planeta a Isabel Allende genera tres oportunidades.

1. Isabel Allende volverá a ser leída por miles de nuevos lectores en el mundo.

2. Permitirá revalorar el capital simbólico de la literatura chilena y

3. Permitirá explorar sus barrocas raíces coloniales, la larga duración de una estética.

Esta noticia invita a mirar hacia atrás. 

Imaginen.

Imaginen el develamiento de una semejanza profunda entre dos maneras de imaginar la realidad, separadas por tres siglos. 

Imaginen que mucho antes de que los espíritus de la clarividente Clara del Valle habitaran una casa familiar, una mujer escribía en el Chile colonial sobre sueños, visiones, presencias sobrenaturales y conflictos espirituales. 

Se llamaba Úrsula Suárez y era una religiosa que forjó en su Relación de las singulares misericordia una narración singular de la imaginación y la experiencia femenina de su época colonial.

Los espíritus de Úrsula viven en un convento; los de Isabel Allende, en una casa. Entre ambos espacios transcurren tres siglos de transformación cultural y escritura femenina.

¿Hay una arquitectura imaginativa que cruza la historia de la literatura chilena?

¿Del Dios barroco a los espíritus de la casa?

¿Máquinas narrativas de la memoria, el misterio y la aparición?

¿Podría existir una relación más profunda entre estas dos formas de imaginar la realidad?

Del Convento de los Espíritus a La Casa de los Espíritus.

¿No debería ver aquí una sensibilidad estética chilena de más larga duración?

No creo que la influencia de Úrsula Suárez sobre Isabel Allende sea directa. Isabel Allende no podía haber leído la obra de sor Úrsula,  pues su manuscrito dormía en un subterráneo del Archivo Nacional.

Creo, más bien, que puede ser una milagrosa persistencia de una sensibilidad narrativa femenina en la que lo visible y lo invisible, la vida cotidiana y lo extraordinario, que brotan en la misma tierra, nuestra tierra, Chile. Hijas legítimas de una tierra donde la permanencia de la mentalidad de la Hacienda latifundista, —la persistencia de una estructura heredada de la época colonial— siguen influyendo en las relaciones de poder, más allá de la reforma agraria de los año 60 del siglo XX.

Sor Úrsula Suárez e Isabel Allende están separadas por el tiempo, pero sus universos narrativos parecen tocarse en una zona profunda de la imaginación chilena. En ambas, la realidad no termina en lo visible: los sueños, las señales, las premoniciones y lo extraordinario irrumpen en la vida cotidiana y revelan otras dimensiones de lo humano. 

La teoría de la resonancia que inventó Hartmut Rosa nos ofrece una posible aplicación literaria: dos escritoras, separadas por siglos, pueden compartir una sensibilidad narrativa en la que la vida cotidiana, los sueños, las premoniciones, lo sobrenatural y los misterios del alma conviven con la realidad. Curiosos patrones de creación irrumpen en el imaginario de escritores a lo largo de diferentes épocas.  

Quizá es un barroco subterráneo de larga duración de la literatura chilena: de Úrsula Suárez a Isabel Allende, pasando por María Luisa Bombal, nuestra más preciosa escritora.

Isabel Allende volverá a ser leída por miles de nuevos lectores en el mundo.

La buena noticia ofrece, entonces, una oportunidad operativa sobre el Capital Simbólico de Chile: valorar nuestra tradición literaria con inteligencias múltiples, expansión de ideas y pensamientos divergentes, para que surjan nuevos genios creativos, motores de innovación y progreso.

sábado, octubre 17, 2026

Ámame para que pueda morir del modo placentero. La Prohibición John Donne


Love me, that I may die the gentler way;
Hate me, because thy love’s too great for me;
Or let these two, themselves, not me, decay;
So shall I live thy stage, not triumph be.
Lest thou thy love and hate, and me undo,
O let me live, yet love and hate me too.

«Ámame para que pueda morir del modo placentero.
Ódiame, porque tu amor es excesivo para mí,
o deja que los dos mutuamente, y no a mí, se destruyan.
Viviré entonces para apoyo y triunfo tuyo.
Así, para que tú a mí, a tu amor y odio no destruyas,
déjame vivir, pero ama y ódiame también.»

The Prohibition La Prohibición John Donne

Feria Internacional del libro de Santiago. Foto de Rodrigo Fernández.

  Omar Pérez-Santiago. Foto: Rodrigo Fernández