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miércoles, octubre 29, 2025

Señores Candidatos y Señoras Candidatas


El artículo «Señores Candidatos y Señoras Candidatas» de Omar Pérez-Santiago es un ensayo crítico publicado en el contexto del proceso electoral chileno, donde el autor dirige una carta abierta a los aspirantes a la presidencia de Chile. En él, Pérez-Santiago destaca la desconexión entre las promesas de los candidatos y las realidades sociales de Chile, especialmente en temas como el arte, la educación y la desigualdad. Utilizando un tono irónico y directo, el escritor insta a los candidatos a comprometerse con políticas culturales concretas para garantizar el futuro de Chile. El texto busca también provocar una reflexión en los lectores sobre la responsabilidad ética de los líderes.

ARTE Y EDUCACIÓN DE EXCELENCIA. La educación de calidad es la única manera de erradicar la corrupción, el robo y la incivilidad a largo plazo, ¿Se puede influir en las cosas?, sí, es en la educación de excelencia donde se juega el futuro, y además afirmo que la política cultural creada por la Concertación ha concluido, fin, agotado, no bromeo,  es rotundo, y puedo decirlo con total responsabilidad porque creo que la libertad de expresión es esencial para un artista, para un músico, o para un escritor chileno, sin miedo decir lo que nos da la gana, decir, por ejemplo, “juro que no recuerdo ni su nombre más moriré llamándola María”, o decir  «sucede que a veces me canso de ser hombre», o como empieza La Amortajada de María Luisa Bombal “Y Iuego que hubo anochecido, se le entreabrieron los ojos. Oh, un poco, muy poco.”, o decir un pensamiento crítico de la mejor manera, con imaginación cívica, para que alguien escuche, lea o medite, para no sentirnos inútiles, pues la libertad de expresión es la autonomía para establecer una comunidad con alguien, para que quede anotado, para en un futuro cercano decir: yo lo dije, yo lo advertí, yo lo anuncié, y entonces y por eso, es que  una sociedad democrática debe escuchar las voces y que ustedes, señores candidatos y señoras candidatas, que ustedes no escuchen lo que esté pasando en el arte  y la cultura, que no establezcan un dialogo, no suena bien, no suena respetuoso, no, no, como si ustedes, señores candidatos y señoras candidatas, reputen solo en su palabra, de sí mismos, porque,  tal vez arrogantes, cierto aire narcisista, y el narcicismo es solitario, una pisca de autosuficiencia, quizá ven a los votantes como ganado, no leen o no escuchan lo que la gente del arte está diciendo, la gente que habla y no solo los alaba callados, por eso les advierto, señores candidatos y señoras candidatas, les advierto, no se hagan los sordos, no sean insensibles, no ignoren los llamados desde el arte y la cultura, quiten de sus ojos las espesas telas de araña, la educación es lo primero, y la política cultural de los fondos concursables inventada por la Concertación está concluida, y hay que volver a pensar, ¿Se puede influir en las cosas?, sí.

TEATROS DE EXCELENCIA EN ESCUELAS PÚBLICAS. Pronto votaremos, y, señores candidatos y señoras candidatas, sus programas están rengos, tal como dijo el escultor Oscar Plandiura, el creador de la escultura de Víctor Jara, él dijo que ustedes, los candidatos que sueñan habitar el palacio construido por Joaquín Toesca, es decir, ustedes, señores candidatos y señoras candidatas, parecieran no entender la importancia del arte, o bien, dijo el cineasta Rodrigo Goncalves que al Estado debemos exigirle que fomente el arte y la cultura en la educación, pues esta ha sufrido un deterioro rampante que incapacita la lectura, y yo que estoy de acuerdo con ellos,  agrego que hay que construir teatros de calidad en todas las escuelas pública básicas de Chile, una redistribución del ingreso en beneficio de un millón doscientos mil estudiantes, pues el teatro no puede ser solo para una elite privilegiada, el teatro le da a la juventud el poder de expresarse, no solo hablar a sí mismos o de su pequeña comunidad, sino a la sociedad en general, pues es el derecho de los niños a expresarse, es desarrollo, cuando sacan a la luz su asfixia interior, la carga de años de estigma a través del teatro, esa catarsis es un  camino hacia el desarrollo, una educación que les permita comprender, quizás los clásicos chilenos y mundiales de una manera que les resulte entretenido, teatros de excelencia dirigidos por jóvenes artistas profesionales impetuosos, un espacio de escucha, para saber, pensar distinto, imaginar, pues entrenar la imaginación necesita ejercicio, crecer intelectualmente, deliberar en el bienestar del otro, tener apertura al mundo, traer ideas nuevas, abrirse a nuevas ideas, convencidos de que sólo mediante la difusión y sistematización de la educación y el conocimiento la imaginación la innovación puede ser acumulada,  pues aprender son procesos cognitivos, pero también emocionales, la innovación y difusión del conocimiento están en el corazón del proceso de crecimiento, también la construcción de teatros es un aporte al crecimiento económico, expandir la construcción con obras públicas.

Teatro Municipal, Biblioteca Nacional, Palacio de Bellas Artes

TEATROS DE EXCELENCIA EN LAS ESCUELAS. El pensar en términos de infraestructura de largo plazo fue vital en Chile, como la construcción del Teatro Municipal, la Biblioteca Nacional, el Palacio  de Bellas Artes, los grandes museos, o como en el Centro Cultural Gabriela Mistral, el llamado GAM, son los hechos, es la verdad, y todo eso construido con estructuras públicas armadas de forma permanente, con coraje operativo y pragmático, como en la educación, los 500 colegios de alta calidad que edificó el presidente Pedro Aguirre Cerda, o  el crecimiento fantástico de la población escolar en los años 60 de Frei Montalva, un incremento anual de matriculados de más de 100.000 escolares, son los hechos, es la verdad, la filosofía era impulsar el futuro, todo lo que nos dio orgullo fueron esas estructuras permanentes levantadas con sencillez y de modo estable, sí, pues ya es hora, señores candidatos y señoras candidatas, es hora que piensen a largo plazo, que vean de donde viene el ADN del alma nacional para saber porque las nuevas ideas surgen, y porque las innovaciones funcionan, y saber que la libertad de imaginar es uno de los factores de la imaginación, no es el servilismo, no es la sumisión, no es un alma cobarde y desolada, o si no, en los barrios a los jóvenes les acecha la subcultura narco, y están solos, estimados candidatos y estimadas candidatas.



Pedro Aguirre Cerda, Eduardo Frei Montalva, Gabriel Boric

SEÑORES CANDIDATOS Y SEÑORAS CANDIDATAS.  No los amo, pero tampoco los odio, señores candidatos y señoras candidatas, lo digo sin ofender, como escritor chileno en una sociedad democrática, les digo: no se hagan los sordos con la cultura y el arte chileno, dialoguen, ofrezcan una respuesta con el corazón, señores candidatos y señoras candidatas, no olviden a los niños, no olviden el arte en las escuelas públicas de Chile.

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Omar Pérez Santiago
 es autor de los libros “Memorias eróticas de un chileno en Suecia”, “Allende el Retorno”, “Barrio Lastarria” y “Nefilim en Alhué”




 

jueves, marzo 02, 2023

Los Millennials del barrio Yungay. Los acontecimientos son reales. Los personajes, imaginarios. Revista Off the Record, Marzo 2023.

 


Los Millennials del Barrio Yungay 1

Los acontecimientos son reales. Los personajes, imaginarios.

Omar Pérez Santiago

Revista Off TheRecord, marzo 2023

Es el último domingo de febrero. Plaza Yungay.

Irita y Gabbe pasean como una pareja de enamorados.

Como una pareja común de enamorados.

Se detienen un instante a mirar la estatua del Roto Chileno de la plaza Yungay. Un homenaje a los rotos que murieron alguna vez por la patria. 

La pareja parece real y común, pero desbordan.

Irita y Gabbe parecen una pareja común, pero lo tienen todo: fama y poder, a lo menos.

Celebrity and Power.

Él es el presidente de Chile.

Un niño corre hacía Gabbe.

Hola, presi.

Hola, niño, ¿cómo te llamas?

Pepo.

—¿Pepo?

Llega la mamá de Pepo:

—Presidente, mi hijo Pepo quería saludarlo y tomarse una selfie con usted. Todos los niños del barrio lo aman.

Se toman fotos con celulares

El presidente e Irita siguieron caminando de vuelta a su hogar.

¿Viste que nuestra mejor ministra se casó, la Cami?

Sí.

¿Nos casamos nosotros, Irita?

No quiero casarme, Gabbe.

—¿Por qué no?

—Has oído hablar del tema del “eclipse del marido”.

—Je. ¿El marido es una institución en decadencia?

—Sí, pasado de moda como una fábula de Esopo o de Walt Disney. Además, seríamos una familia muy fome.

—¿Fome?

—Sí. Tú, Gabbe, como presidente de Chile y yo,  caminando tomados de la mano hasta viejos. Nooo. Abajo la clase media. Abajo el hastío y el aburrimiento.

Ambos ríen.

—¿Qué es ser un “hombre de verdad”, Irita?

Salir del modelo de hombre que ha estado unido al poder, a la distancia emocional y a la violencia. 

—¿Y si nos casamos con cláusula de salida?

—¿Cómo es eso?

—¿Renovación cada 10 años, por ejemplo?

Vuelven a reír.

Eres el romántico de nuestra relación, Gabbe.

—Es que quiero tener hijos.

—¿Me das un ultimatum, acaso?

—Naaa… ¿Te da miedo tener hijos?

—No quiero una vida tradicional, casada con un presidente que debe comportarse como un cotidiano, para darle el gusto a la presión social de El Mercurio. Gabbe, tú me has hecho vivir una experiencia extraordinaria, fantástica. Vivo un sueño.

—Pero no quieres casarte conmigo.

—Yo hablo desde el punto de vista de la mujer.

—Dicen que el punto de vista de la mujer está en la cremallera del pantalón. Je.

—Por eso andas con el cierre abajo. Malo. Chico malo

Ríen con el chiste de doble sentido.

Caminaron hasta su casa, saludaron a los guardias y entraron.

—Sabes, Gabbe, creo que el principal acontecimiento político actual es la desintegración del proyecto chileno de la huevonería,  dijo Irita mientras se lavaba los dientes.

—¿Hay un deseo del chileno de vivir de otro modo, Irita?

—Sí, aunque subterráneo. En la intersección entre el juego político y la vida privada es donde fluye la "guerra cultural", Gabbe.

—Pero, el cambio será lento. Como película de un solo plano. No será inmediata.

No,  pero vivimos una época de contundencia privada, de rearme cultural silencioso por el fin de la pompa y la mediocridad.

En el dormitorio Gabbe se coloca su camiseta de pijama con un estampado de osito.

—Je je je. ¡Qué chistoso tu pijama! Gabbe.

—Pero es cómodo…

—Tal como lo que dijo Fabrizio Copano en el Festival de Viña,

—¿Qué dijo Copano en el Festival de Viña?

—Que eres Winnie the Pooh.

Ja ja ja.

Ella  se desnuda completamente y se mete debajo de la sábanas y abraza al presidente.

—¿Qué lees, Gabbe?

—Gioconda Belli. Un poema erótico:

Escucha caracola del oído
como gime la humedad.

—¿La humedad?

—Sí, gime la humedad…

Je, je, je. Mejor me das un beso, Gabbe.

(Continuará)



miércoles, enero 02, 2019

Plikten, film de Edgar O. Montañez, basado en una historia de Omar Pérez Santiago

La imagen puede contener: 1 persona, primer planoHace 28 años que no veía este film. Plikten (El deber). El director Edgar O. Montañez Muñoz me trajo una copia en video. Es una historia sobre el asesinato de un político sueco y cómo la policía y la sociedad busca un chivo expiatorio. Malmö-Suecia. 1990. Hacia poco que habían matado al Primer Ministro sueco, Olof Palme. La policía, hasta hoy, no ha encontrado al asesino que le disparó por la espalda a Palme. 

Solo faltan unos segundos finales con los créditos. 
Con Ingemar Holm, Ulrica Eriksson, Lars Hector, Maria Arnadottir, Fabian Moraga. 
Dirección: Edgar O. Montañez. 
Kameraman: Ricardo Arroyo Guevara
Producción: Marilú Tirado. Manus: Ricardo Pérez, Edgar o. Montañez y Rossen Elezov. 
Otros participantes: Jacek Muska, Claudia Arroyo, Lena Öthi, Gwen Perry, Tom Thulin, Margareta Nilsson, Kajsa Hjelm, Gunnar kalin, Helen Nilsson, Susane Nilsson, Nancy Ringblom, Beng Held Matsen, Anna Sibonovic, Patrik Ekström, Palle Wulf, Patrik Freij, Chister Ragnasson, Lajos Giörggy. 

Regiasistent: Joakim Olalla,
interprete: Lena Thermænius
klippning: Gergana Zlateva. 
Musik: Boris Karadidchev, 
asistente de cámara: Jean Juarez,
 iluminación: Svetelav Blagoev, 
foto: John Leffman, 
tecnicos de iluminacionr: Fredrik Ivetorp, Robert Lang, Cristian Touch. 
Farmästare: Peter Anev. 
Fürtexter. Hristo Elesov.
Sonido: Ludmila Mahalnishka.



sábado, septiembre 01, 2018

Novela “El pezón de Sei Shonagon”, de Omar Pérez Santiago: La sensibilidad en el desarraigo por Emilio Vilches Pino

Esta es una obra escrita de manera fragmentada, con un lenguaje simple, que habla de una sociedad milenaria en crisis, de crímenes en las calles, de oscuras organizaciones que funcionan en la Deep web, pero también de personas desorientadas, sedientas de aceptación en una sociedad insegura y huérfana de soportes reales. En suma, se trata de una ficción a la que hay que prestar atención.
Por Emilio Vilches Pino
Publicado el 31.8.2018
El pezón de Sei Shonagon, la nueva novela de Omar Pérez se sitúa en el Japón actual para contarnos la historia de la relación de (des)amor entre Matsuo Basho y Sei Shonagon. Se conocen en una Escuela de Arte (la Tokyo Gaidai). Ella es una mujer que “no tenía miedos; tenía autoestima, audacia y ambición” y de quien se rumoreaba en la Escuela que “seducía a los hombres con solo mirarlos a los ojos. Los usaba sexualmente y luego los lapidaba (…) una femme fatale cuyos novios aparecían después arrastrando tristes su propio sarcófago”. La llamaban Pezón Dorado por la altura casi legendaria del deseo que sentían por sus senos. Él, en cambio, “además de malcarado, era relativamente gordito e ingenuo y vestía con traje de factura sencilla y parca”. El autor es enfático al resaltar las diferencias entre ambos, no solo en lo físico sino en toda una forma de ver y vivir el mundo. Él la ve casi como a un ídolo (“hincado, como si estuviese rezando al divino, Matsuo Basho se acordó de sus compañeros de arte de la Universidad que soñaban con este pezón”), tanto así que crea una obra de arte, una especie de escultura, del pezón de Sei Shonagon y la exhibe en la Escuela.
La obra comienza a ser admirada y alabada, pero no precisamente por la calidad de la misma, sino por su referente: el pezón de Sei Shonogan. Empieza así un vertiginoso proceso en que la mujer irá sucumbiendo ante las bondades efímeras de la fama virtual, perdiéndose entre redes sociales y páginas web, dejando atrás su vida y convirtiéndose, de cierta forma, en nada más que una imagen digital. (“Ella era un nuevo tipo de animal digital. Se utilizaba a sí misma voluntariamente. Ella estaba imposibilitada de amar a un ser de carne y hueso. Todo tenía que estar en gigas, o no era seductor para ella.”) Por otro lado, su novio, irá viviendo un proceso de celos artísticos en un comienzo, para luego ir derivando a la tristeza y la desesperación ante una mujer que lo deja de amar tan pronto se convierte en una celebridad de Internet.
Andy Wharhol, casi como un oráculo, anunció en un programa de televisión en los ya lejanos años sesenta que “en el futuro, todos tendrás sus quince minutos de fama”. Internet y todas las actuales tecnologías han cambiado la manera de comunicarse y de obtener notoriedad pública, tanto que hoy, efectivamente, muchas personas pueden tener sus quince minutos de fama a través de YouTube, Facebook, Instagram, virales, etc. El arte mismo ha cambiado producto de esto. La técnica y el talento parecen ya no tener una supremacía total por sobre la masividad, y este proceso lo refleja el cambio en los personajes:
“Los llamativos y enigmáticos pezones se viralizaron en las redes sociales de todo el mundo. Paradojalmente, junto con la fama de los pezones, comenzó la ruina de Matsuo Brasho (…) Así Sei Shonagon se valorizó en el mercado del arte de las redes sociales, en spams y motores de búsqueda. Toda una máquina digital barata y persuasiva funcionó gratis para que Sei Shonagon expusiera sus hermosos pechos. Like, like, like. Mientras ella recibía más like, ella era más feliz”
La novela, desde este punto en adelante, permite ser leída como un trhiller, debido a la misteriosa desaparición y muerte de una serie de muchachas japonesas, a la vez del acontecer de Sei Shonagon; también puede ser leída como una novela juvenil con tintes ciberpunk; pero sobre todo como una crítica al mundo superficial de las redes sociales y a cómo han cambiado la manera de concebir las relaciones humanas y de percibir el arte.
El Japón actual aparece hiperconectado e hiper-tecnologizado. El autor hace gala de un no despreciable conocimiento de la cultura nipona, incluyendo referencias sociales, religiosas y culturales, pero que se van mezclando con las nuevas tecnologías y formas de comunicación, dándoles un nuevo significado. Por ejemplo, los mismos nombres de los personajes son homenajes a antiguos escritores japoneses y, tal como lo hizo Jim Jarmusch en Ghost Dog: The Way of the Samurai (1999), existen referencias directas a los códigos y la tradición de los samuráis, pero insertas en un mundo donde el honor y la lealtad ya no son prioridad.
El pezón de Sei Shonagon es una novela escrita de manera fragmentada, con un lenguaje simple, que habla de una sociedad milenaria en crisis, de crímenes en las calles, de oscuras organizaciones que funcionan en la Deep web, pero también de personas desorientadas, sedientas de aceptación en una sociedad insegura y huérfana de soportes reales.
Una novela a la que hay que prestar atención.

Emilio Vilches Pino (Santiago, 1984), además de ser autor de la novela Labios ardientes (La Polla Literaria, Santiago, 2014), y del volumen de cuentos Noches en la ciudad (Santiago-Ander, Santiago, 2017) -ambas lanzadas bajo el seudónimo de Emilio Ramón- registra ser profesor de Estado en castellano, titulado en la Universidad de Santiago de Chile, y magíster en literatura latinoamericana y chilena, también por la misma Casa de Estudios.



El escritor chileno Omar Pérez

Omár Perez, escritor y cronista chileno. Egresó de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Chile, y estudió historia económica en la Universidad de Lund. Últimos libros publicados: El pezón de Sei Shonagon (novela)Caricias, poemas de amor de Michael Strunge (traducción); Allende, el retorno, (novela); Introducción para inquietos, de Tomas Tranströmer (traducción); Nefilim en Alhué y otros relatos sobre la muerte, cuentos, 2011; Breve historia del cómic en Chile (2007), y Escritores de la guerra. Vigencia de una generación de narradores chilenos (ensayo, 2007).


Crédito de la imagen destacada: Editorial Los Perros Románticos.

martes, agosto 14, 2012

Poemas en el Literary Messenger

Cuento de Omar Pérez Santiago

Cuando ella era joven me susurraba al oído desvaríos y excesos y me producía el mismo licor sexual que la Marilyn Monroe, el deleite pleno y prolongado en que arden los enamorados. Era una casi-ángel. Al morir a los cincuenta y cinco años, ella era un estropajo.