domingo, noviembre 25, 2018

¿Habrá llegado a tiempo la ley indígena?






La ciudad de Temuco huela a leña quemada. Extrañamente no llueve en Temuco: un sol cálido hace brillar los florecidos y amarillentos pica-pica en la vera del camino. Temuco ha crecido. Los economistas –los sabios de la década- informan que Temuco es la ciudad que más crece en Sudamérica. El nuevo e inmenso edificio del Arzobispado en la Plaza de armas, con una cruz católica pintada al costado, domina el valle. ¿Qué impostergable necesidad tenía el Arzobispado de construir este elevado edificio, en una ciudad de 250 mil habitantes, en que la mayoría de las casas son de un piso?

Es fácil darse cuenta de una ebullición intensa y positiva entre los grupos mapuches de Temuco. La nueva ley indígena ha salido y el presidente Aylwin la promulgó en Nueva Imperial. En la calle Carrera está ubicado el Centro de Documentación Mapuche Liwen, una ONG que dirigen el poeta Elicura Chihuailaf y Pedro Miramar. Escuchamos –frente a un enorme mapa de la región- las explicaciones sobre el mundo mapuche, sus organizaciones, sus diversas visiones mitológicas. Luego nos invitan a visitar a un grupo de mujeres mapuches que tienen una jornada de trabajo, en el local de otra organización, de nombre Nehuen. Unas 40 mujeres beben mate y hablan sobre educación sexual y aborto terapéutico.

Cosas de mujeres. La cultura mapuche asigna un papel decisivo –para el éxito de un objetivo- a la presencia plena e íntegra del deseo de la mujer. Hay también aquí amigas forasteras: una joven rubia de Canadá y Carmen Blanco, hija del legendario líder campesino peruano Hugo Blanco. Otra mujer nos explica el funcionamiento del alfabeto mapuche: se siente orgullosa, es su padre quien ha estado mejorando ese alfabeto.

En la calle Balmaceda, en la sede de Loncokilapan, Luis Inaipil nos explica que están en plena actividad de planificación de un programa de asesorías a las comunidades indígenas. Lo mismo ocurre en la sede de Millantú que dirige Jorge García. En algunas horas en Temuco nuestra sensación es que hay mucha actividad entre los grupos mapuches, mapuches urbanos, como ellos mismos se catalogan. Están preocupados por los más jóvenes, la necesidad de conversar sobre la identidad. Intentan transmitir ancestrales consejos, sentencias y proverbios más químicos que pedagógicos. Una tarea difícil en una país plagado de telenovelas pensadas en la barrio alto de Santiago.

A las seis de la tarde el sol empieza a caer y nos dirigimos hacia las afueras de Temuco. Cruzamos el puente nuevo que cruza el río y tomamos el desvío hacia Truftru. Gente en carreta va de regreso a sus comunidades desde Temuco, adonde han ido a vender sus productos a la feria Pinto o la de animales. El camino que vadea el río está húmedo. Nos bajamos frente a un cementerio que está al costado del camino. Las tumbas están rodeadas de unos cercos de madera que asemejan a una cama. Los colores son azules y verdes azulados que sobre el fondo anaranjado de la tarde dibujan un cuadro místico, mágico. Pronto aparecen, como de las sombras, gentes curiosas que nos observan, mujeres y niños, más allá hombres. Hablan en mapudungun entre ellos, se ríen. Hay algo de escepticismo, de desconfianza. La desconfianza al engaño y a la espada.

La noche y su inmensa oscuridad ha caído. Volvemos a Temuco y nos vamos a comer a una picada en la avenida Caupolicán. Es un lugar pequeño, pero cruzando una cortina blanca se encuentran los comedores. Hay mucha gente aquí. Un grupo celebra un cumpleaños. Una pareja susurra boca a boca sus amorosas cosas y en otra mesa hay varios hombres que conversan animadamente. Son dirigentes de la asociación Nehuen Mapu. Nos sentamos con ellos y la conversación empieza y termina en la nueva ley indígena. Son positivos a la ley, aunque creen que es sólo el primer fruto de una larga lucha. “la leyes siempre fueron hechas contra nosotros. Ahora esperamos que ésta tenga un signo diferente”, nos dice Mario Mallapi.

Al otro día nos internamos hacia Pichihue y nos vamos a saludar a la familia de don Carlos Linqueo. Su mujer, conocida en las comunidades mapuches por su amabilidad y solidaridad, no está en casa. “Anda comadreando” dice su hijo Carlos, mientras corta leña. Su hermana nos ofrece café de trigo y mate. Desde la cocina vemos a don Carlos tirar los bueyes. Pewun, el nombre mapuche de la primavera, significa brotar, tiempo de nacer brotes. Renace la primavera, las frías aguas se deslizan desde los nevados montes, y al soplo del céfiro se va abriendo el terruño, las yuntas empiezan a gemir bajo el peso del arado, hondamente sumido en los surcos. Allí brotarán papas.

Afuera hablamos con Clementina, hija de don Carlos, que teje una frazada. Pronto nos hacen compañía don Carlos, su hijo Carlos y su nieto Alejandro, de sólo tres años. Los tres nos observan desde cierta distancia, a veces sonríen y nos hablan en mapudungún con laconismo sugestivo. Son cordiales más no se mueven, no realizan ningún gesto corporal, los tres parados –padre, hijo y nieto- como estatuas en medio del campo. ¿Qué se sentirá estar quieto así en medio del campo? ¿Qué pensarán ellos realmente en su estrecha cercanía, en su íntimo enlace y silencioso diálogo con el mundo natural? La esquizofrenia del modernismo occidental, el divorcio entre la tecnología y el ambiente, llevó a la cultura a un desequilibrio peligroso. Ya está dicho: la reserva de las sociedades indígenas ya no son más sus selvas, sus tierras, sus costumbres, y ni siquiera sus ritos. Mucho ha sido devastado o está en planes de ser reducido. Hoy, por fin, surge una ley indígena, sobre la protección, fomento y desarrollo de los indígenas. ¿Habrá llegado a tiempo?


El falso político. Un parque se construye cuando se pone la primera piedra.

La profecía de Régis Debray se ha cumplido: Una reforma se realiza cuando es anunciada y un parque se construye cuando se pone la primera piedra.   Todo Vale. Régis Debray. Els Estado seductor. Reseña de Omar Pérez Santiago en el diario La Época, 31 de enero de 1996.


sábado, noviembre 17, 2018

“Ahora no tenía destino y había matado a un hombre”. El Fin, comic de Roberto Martínez Lozano. Guión de Omar pérez Santiago en base a cuento de Jorge Luis Borges

El fin, comic de Roberto Martínez Lozano. Guión de Omar Pérez Santiago. Basado en un cuento de Jorge Luis Borges. Publicado en Revista Límite, Santiago, 1995. “Ahora no tenía destino y había matado a un hombre”

lunes, noviembre 05, 2018

El pezón de Sei Shōnagon: una juventud erotizada e individualista

El Pezón de Sei Shonagon, según Emilio Gutiérrez
El pezón de Sei Shonagōn
Omar Pérez Santiago
Editorial: Los Perros Románticos
Reseña: Fran Gaete Trautmann


Lujuria por un pezón que es deseado por varios. Venerado pezón de una joven que es astuta, ardiente y deseada, si deseada como el oro.
Crea una atmósfera sexual más que sensual. Hipnotiza a los hombres con ese botón mamario que atesorarían y las mujeres envidian a la protagonista del pezón llamada Sei Shōnagon.
La estética, el arte, la fantasía erótica se une en este libro de Omar Pérez Santiago, escritor y traductor chileno.
“No hay mayor felicidad en el destino de un artista que en la plenitud de la vida, en los años creadores, descubrir una misión” (página 25).
En la página 31 describe muy bien lo que representa el pezón: “los pezones representaban una respuesta introspectiva de sentimientos oscuros o problemas irresueltos de sus vidas y existencia”.
A veces fría, a veces candente. Ella busca placer. Y tiene una idea que mientras más feo sea el hombre, mejor en la cama. Es ahí que conoce a Matsuo, un estudiante de arte al igual que ella que realmente no tiene ninguna gracia, no es estupendo, pero dibuja bastante bien. Por eso hace un dibujo extraordinario del pezón de Sei y todos quedaron locos. Y fue subida a las redes sociales. Ahí comenzó a derrumbarse la relación entre ellos dos.
Ella es todo lo que la modernidad nos muestra en la actualidad: los likes, la música, el arte contemporáneo, el look de pelos de varios colores y una desfachatez que demuestra sin vergüenza ante la gente. Utiliza a los hombres, perversa, pero encantadora.
En un mundo super actualizado un “like” significa el mundo entero, validarse, pero para otras como Matsuo Bashō el eterno enamorado de la joven artista que comenzó a sacar provecho su pezón para darse a conocer. Y él moría por eso, le daba mucha pena. Él lloraba por ella, ella, que, a pesar de ser feo, feo, le puso atención y luego de la obra de arte ella quedo como la reina digital y él como el bufón inexistente. Ella lo utilizó. Estaba en resumidas cuentas cansado de lo que estaba sucediendo.
El internet más lo erótico juega en la imaginación de la chica. Mientras mas me gusta, mas se siente poderosa. Lo extraño que al mostrar algo tan íntimo como su pezón la hace vulnerable y más aún, superficial.
Llama la atención en la parte psicológica que provoca este libro: la falta de libertad y privacidad. Uno es dueño de hacer lo que quiera hacer, sin embargo, el sobre exagerar su vida privada, “mostrando el pezón”, hace que se debilite la vida común y corriente de una persona.
Tras las páginas del libro, se van constituyendo nuevas aventuras artísticas eróticas, en el cual nuevamente internet y las redes sociales juegan un rol primordial para mostrar lo masoquista que el arte puede llegar hacer.
Lo interesante del libro es como el arte, la era del internet y lo sexual se envuelve como si fuera de lo más normal.

martes, octubre 16, 2018

Viejas entrevistas

Omar Perez Santiago
YO NO SOY POLICIA, SOY NOVELISTA
Omar Pérez, autor de la novela-cómic "Negrito no me hagas mal".
Por José Miguel de Pujadas, Revista Universitaria, mayo 2000

IRONIA Y SEDUCCIÓN EN EL DESTIERRO
El escritor Pancho Pérez habla de sus memorias vividas en Suecia
Loreto Novoa, La Epoca, 26 de febrero de 1993

ENTREVISTA A ESCRITOR SIN DRAMAS DE EXILIADO
Fanático de los viajes, las mujeres y la literatura.
F. Torrealba, diario La Tarde, 6 de abril de 1992

L´ENFANT TERIBLE DEL EXILIO CHILENO
Revista Marusia, mayo de 1990. 


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YO NO SOY POLICIA, SOY NOVELISTA
Omar Pérez, autor de la novela-cómic "Negrito no me hagas mal".

Por José Miguel de Pujadas, Revista Universitaria, mayo 2000
La reciente aparición de "Negrito, no me hagas mal", la segunda novela de Omar Pérez (47) presenta la novedad de ser quizás la primera novela-cómic escrita en Chile aunque posiblemente, el interés por leerla no radique precisamente en esa caracterítica, sino en lo que en ella se cuenta, entre metáforas y juegos de palabras, respecto de algunas figuras del desaparecido canal 2. Su autor señala que, de todoas formas, "cualquier parecido con la realidad es sólo coincidencia."

¿Cuál era tu pretensión al incorporar la semiótica del cómic en tu novela?

Lo que quiero es acercarme al público. Creo que la gente joven -que son los grandes lectores de literatura- son también grandes lectores de cómic y de obras visuales, ellos son capaces de entender perfectamente una novela cubierta de onomatopeyas y globitos, es un código bastante elemental. Lo que yo quiero es acercar al público, hacerlo entender que la literatura es un artificio, que tiene aspectos lúdicos, que no es una tontera espesa sino un juego, una propuesta que cualquiera se puede hacer. Creo que esta es la primera novela-cómic que se ha hecho, por lo menos en Chile. Enrique Lihn hizo algunos ejercicios. Nicanor Parra de pronto dibuja corazones con globitos que hablan y eso se asemeja un poco al lenguaje visual. Uno de niño aprende a leer con cómics. Yo por lo menos aprendí con Condorito y Mampato.

Entremos en terrono, directamente, ¿Qué tan ficticia es tu novela?

Bueno, como toda novela incorpora elementos de la realidad y arma personajes con distintos rasgos de personas diferentes. Evidentemente tiene un cierto paralelo con la sociedad chilena de los ´90 y con un cierto tipo de juventud.

¿Fuiste testigo presencial de algunos de los hechos que narras, te los contaron, los confirmaste o más que nada éstos tienen que ver con tus fantasías y deseos?

Algunas historias creo haberlas vivido personalmente. Otras son de cosas que he escuchado y otras las he inventado inspirándome en el cine y la literatura. Entiendo tu pregunta en el sentido de que lo que hay -y lo voy a decir directamente- es un homenaje a una generación de jóvenes que en los ´90 se dispusieron a crear un proyecto de comunicación audiovisual muy interesante en el país y que finalmente fueron derrotados. Yo quisiera que en términos del contendio mi novela se entendiera como un homenaje a esa gran generación de hombres y mujeres muy valientes de este país que no quisieron jugar con las reglas típicas de la TV chilena y que hicieron grandes aportes en ese sentido.

El recurso del ocultamiento parcial de nombres de personas y lugares bajo otros de todas formas reconocibles, ¿es una manera de decir cosas sin hacerse responsable directo?

No. Los personajes siempre deben tener un grado de ambiguedad con la realidad. La novela es la construcción de un mundo propio que se va a leer en muchas partes sin saber quienes son los supuestos personajes reales. Cuando una novela tiene ambiciones de ser tal esas cosas no deben tener mucha importancia, ni en el tiempo ni en el espacio. Por lo demás, no deseo tener conflictos con nadie desde el punto de vista práctico real.

Colocándote en un escenario extremista, ¿no tienes cierto temor a que alguna de las personas aludidas pueda sentirse ofendida por las situaciones en las que tú las colocas, sobre todo cuando el límite entre la ficción y la realidad puede parecer demasiado difuso? Te lo pregunto espefícamente por la relación seudo-lésbica en la que sitúas a Consuelo Saavedra con su vecina.

La gente de esa generación fue super irreverente y sentaron en el columpio a medio país. Y creo que tienen el humor suficiente como para aceptar que de repente alguien sea irreverente con ellos. Además, su privacidad ya es pública. El recurso de asemejar ciertos personajes con personas reales es el riesgo que corre cualquier figura pública, lo que pasa es que en este país ese recurso no se usa mucho, por ejemplo, Borges,y en el mundo se han construído novelas con Presidentes de la República o dictadores o películas en donde incluso los ridiculizan y nadie podría decir que se van a ofender por eso.

Pero el hecho de que alguien sea figura pública, ¿justifica hacer pública su intimidad o sembrar dudas al respecto de ella, por mucho que digas que se trata de un recurso novelesco y por lo tanto ficticios?

A ver...primero que nada, cuando tú dices que el personaje principal se asemeja a la Consuelo Saavedra es una suposición tuya...

Perdón, pero a partir de tu descripción está claro que es ella: una periodista joven, talentosa, conductora del programa noticioso "El Latido" del canal Sound&Pop"...

Sí, pero hubo varias otras...bueno, yo sé que esto puede causar un poquito de estupor respecto de este tipo de cosas. Hay gente que lee novelas buscando asociaciones directas. Me han dicho que en "El Mercurio", en donde es editor Felipe Bianchi, esposo de Consuelo Saavedra, ha habido mucha reticencia para hablar de este tema públicamente. De hecho yo he sido entrevistado por un periodista de "El Mercurio" y este tema no ha sido tocado.

¿Hiciste algún trabajo de investigación para escribir esta novela?

La escribí durante muchos años, pero no te podría confirmar si la Consuelo Saavedra tuvo o no un affaire con su vecina, no me consta. Alguien tendría que averiguarlo, si es que tiene alguna importancia, y preguntarle directamente a ella. Porque yo no soy policia, soy novelista. No estoy aquí para denunciar a nadie respecto de sus hábitos. Yo construyo personajes, no es mi interés andar denunciando infidelidades de personas reales. Creo que para eso están las revistas del corazón y una sub-literatura que se dedica a esto.

¿Y no piensas que tu trabajo puede dar para ua serie de comentarios y chismes propios de ese tipo de revistillas? A lo mejor caíste en lo mismo o, al menos, te acercarste a eso peligrosamente.

Insisto. Las novelas siempre son cahuines privados de los personajes. La novela no es sociología, habla de gente que bebe, que folla, que es desleal. Los personajes de alguna manera tienen que ser pecadores, o si no la novela sería un tratado de vida ejemplar.

¿Podría catalogarse tu obrar como la historia jamás contada del canal 2?

Es la historia de un canal de TV de los ´90 que intentó hacer otro tipo de TV, nada más. 
IRONIA Y SEDUCCIÓN EN EL DESTIERRO
El escritor Pancho Pérez habla de sus memorias vividas en Suecia

Loreto Novoa, La Epoca, 26 de febrero de 1993
Se ve tranquilo, como si le gustara darse tiempo para hacer sus cosas. habla pausado, como si sintiera la necesidad de pensar bien cada palabra antes de decirla...y escribe mucho. Afirma que siempre lo ha hecho. Aunque dice ser un mal poeta, ha podido incursionar en otros géneros: publicó una novela Malmö es pequeño; tiene también dos relatos que en Suecia los llevaron a cortometrajes, El Deber y La Novia de Borges, además de la traducción de poemas de jóvenes suecos que más tarde se presentaron en Chile.
Ahora la editorial Aura Latina lanzó sus memorias. Irreverentes, a veces irónicas. Son las Memorias eróticas de Pancho Pérez, uno de los tantos exiliados que tuvo este país para el 73.
Sin embargo, el escritor no se queja: "Perder un amor es igual de doloros tanto aquí como en Suecia. Estar exiliado no es impedimento para que uno siga su porpia vida. Es uno de los castigos más serios y terribles que pueda sufrir un ciudadano, pero la visión que existe del exiliado es parcial... Cortázar decía que el destierro se puede considerar como una beca; positivamente, y yo lo miré así"
En Suecia, el país que lo acogió una vez que la Emabajada de Venezuela decidió enviarlo tras haber estado asilado en ese lugar, estudió e hizo clases de castellano. En Chile, estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Chile y luego realizó un postgrado en la Universidad de Lund.

Acotaciones del escritor

"...Siento que he sobrevido una vez más y entonces puedo volver sobre mí mismo, en paz. la naturaleza humana, superticiosa y obsesiva, no me atormenta. Camino al bar, reflexiono superficialmente sobre la sicología de la mujer para descifrar comportamientos. Según una vieja leyenda hebrea, Lilith, la primera mujer sobre la tierra, para vegarse de la nueva mujer de Adán, le instó a probar el fruto prohibido..."

¿Cómo surge la idea de escribir estas memorias?

-Bueno, varios de los relatos del ya habían sido publicados en revistas. Los escribí en una época en que era feliz. Bastante feliz. Me había adaptado bien, pensaba que la vida funcionaba. Y de esta forma fueron surgiendo las ideas de este Pancho, al cual le fui prestando recursos biográficos que me parecían leíbles y entretenidos.

¿Y cómo está el Pancho que vino de regreso?

Está contento, en general, de lo que pasa acá, de estar acá.

¿Cuál es la razón de haber escogido un título tan autoreferente, tan polémico?

Hay dos grandes mitos detrás de estas memorias eróticas: primero está el mito de las suecas, creado por el cineasta Ignmar Bergman con su película Verano con Moníca, que nos ha dado a los latinoamericanos la idea de que las suecas tiene una forma de penser frente al sexo más relajada y, a su vez, las suecas tiene la idea de que nosotros somo el "Latin lovers", referente de otro cine, la películas de Rodolfo Valentino. Son mitos que están en la imaginación colectiva de los pueblos, y cuando se juntan, se puede construir cosas explosivas.

¿No le molesta aparecer tan íntimamente ligado a los realtos?

Yo le he puesto un envase al personaje, algo medio esquizofrénico. es un desdoblamiento natural, no me molesta; al contrario, ¡me encanta! Ya lo ha hecho tanta gente, por lo demás. Borges, por ejemplo. Es propio de la literatura. La diferencia entre el autor y el narrador es básico en la literatura. Pienso que es el narrador el que habla de sus intimidades, yo sólo le he prestado algunas cosas mías.

¿Cuál cree que es el limite entre erotismo y pornografía?

Especificamante mi libro no es pornografía. El erotismo es un placer por la vida. Los relatos pueden ser leídos por todos quienes hayan amado alguna vez.

¿En su libro comunmento habla de los "los chilenos". ¿Cómo los veía desde Suecia?

Tengo mucho cariño por "los chilenos". Lo que yo escribo es ironía. Creo que lo que aprendí viviendo allá fue lograr tomar distancia, porque somos sentimentales. Es un mecanismo de sobrevivencia a la soledad.

También podría vislumbrarse, en algunas de sus historias, un dejo de querer justificarse. ¿Siente que debe probarse y mostrarse ante el resto?

¿Algo como reafirmarme? eh, sí; el relato está construido como eso: hablar de los demás, es como una copucha, decir: "yo voy a hablar mal del resto para que piensen que no soy tan malo". En todo caso, no hay resentimiento, sino más bien, ironía.
ENTREVISTA A ESCRITOR SIN DRAMAS DE EXILIADO
Fanático de los viajes, las mujeres y la literatura.

Omar Pérez Santiago, escritor y guionista de cine. Chileno residente en Suecia. Está de visita en nuestro país para lanzar al mercado su libro 'Memorias eróticas de un chileno en Suecia" que a pesar del sugerente titulo, no tiene que ver con las experiencias sexuales del escritor sino que es un intento por escribir originalmente las fantasías que su imaginación le dicta.
"Me encanta la literatura erótica y los personajes de Bukowski y Henry Miller", nos dice. Con relación al público que lee actualmente (en Chile), señala que detecta temores en lo que se refiere a innovaciones literarias que es típico del mundo teñido de provincialismos, sin que esto tenga que ver con que las obras Sean buenas o malas, sino más bien con los prejuicios contra los que se enfrentan los escritores.

ALBOROTO EN EMBAJADA
Entretenidísimo este chileno que en el año 1978, llegó haciendo un verdadero alboroto a una fiesta de gala de la Embajada venezolana. "Era una fiesta de diplomáticos donde estaban invitadas personajes muy selectos de la vida política y cultural. Todos vestidos de fiesta. Nos vimos en la obligación de falsificar invitaciones y conseguir ropas adecuadas, para finalmente poder instalamos en el centro del salón y gritar muy fuerte que éramos perseguidos políticos por e! Régimen de Pinochet. El escándalo que se formó fue de grandes proporciones y nuestra preocupación se hizo más intensa cuando el cuerpo de seguridad comenzó a moverse alrededor de nosotros. En ese momento el Embajador de Venezuela se nos acercó (éramos 4 personas), y nos dijo: ' Acompáñeme si no quieren que llame a la policía".

RUMBO AL EXILIO
"Nuestra familia y amigos cercanos habían sufrido mucho todo lo que significó la represión y sólo nosotros pudimos salir asilados a través de Venezuela. A pesar de que teníamos visa para Suecia, no podíamos acercarnos a nuestro objetivo. Estuvimos escondidos varios meses antes de poder trasladarnos".
"A partir de ese momento Hice muchas cosas en ese país, donde la barrera idiomática al principio parecía insalvable; en todo caso salí de Chile con el egreso de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Chile y con estudios de Master en Historia Económica que hice en la Universidad de Lund, esto me dio la posibilidad de trabajar como profesor, traductor de poesía sueca y como periodista cultural en Malmö, ciudad donde resido."

FALTAN EDITORES
"Desde que decidí escribir, por necesidad de comunicar, mis obras han quedado muchas veces inéditas simplemente por pudor literario o por falta de editor. En este momento, en Chile me publicará la editorial Aura Latina.'En Suecia he hecho también como parte de mi creación varios guiones de cine en los que rescato 'El deber" que fue interpretado por actores suecos el año 90, basado en una de mis novelas inéditas; y el guión de la película para la T.V. titulado 'La novia de Borges" que se centra en el amor platónico, frustrado. También está la novela 'Malmö är litet" del año 88"

AMQRES,AMQRCITOS Y OTRAS "YERBAS"
"En cuanto a mi vida privada, he amado mucho pero me hubiera gustado que me hubiesen amado más de que lo me han amado. Soy soltero por convicción, lo decidí hoy y pretendo mantenerme en esta situación hasta !los 60 años. Pregúntame después de ese tiempo que pasó".
"A pesar de mi soltería tengo 2 hijos que están en Suecia, Claudia de 12 años de madre chilena y Gabriel un nene de 2 años de madre sueca que en él fondo son mis grandes amores y uno de buenos motivos que me mantendrán siempre cerca de Suecia".
"En cuanto a mis convicciones políticas, soy un poco producto de la situación que golpe tan duramente a nuestra generación, lo que en ciertos aspectos mi personalidad se ha desarrollado un tanto voluble. A pesar de esto me declaro independiente aunque no sé que tanto pueda ser independiente una persona en cuestiones políticas. En todo caso lo que noto en este país es un proceso interno de vital reencuentro consigo. Creo que el proceso tendrá éxito a pesar de 10s problemas.que deba remover porque evidentemente aún no se cumplen todas las condiciones para que califiquemos en términos de democracia plena.
Creo que hay muy buenas intenciones y una gran fuerza que va a permitir lograr regular definitivamente lo político.
Encontré mucha afabilidad, menos violencia en el ambiente, aumento increíble de la tolerancia y gran interés por la vida cultural.
Creo que una fuerte política cultural ayudaría a superar lo pechoño del pueblo chileno."
"En el horóscopo chino soy serpiente y Tauro en el occidental". No. No es que crea a pie juntillas en la astrología, pero considero que igual es en alguna medida búsqueda de conocimiento y eso la valida."

... ESCRITORES,LA POLITICA y LA SERENA

"De los escritores chilenos que destacaría sin titubeos nombro a Donoso, lo más grande, que a pesar de lo retorcido de su estilo es de excelente calidad. No olvido tampoco a Isabel Allende, que ha sido muy criticada por algunos escritores que sólo muestran amargura a través de su critica y están llenos de ideas oscuras y estancadas, pero igual doña Isabel llenaba todos los teatros suecos en cada una de sus presentaciones.
De mi generaci6ni pienso en Marco Antonio de la Parra y Jorge Calvo que son estupendos y ágiles de mente. No opino lo mismo de la generación del 60 que puso un techo sobre sí que oscureció su creatividad, a pesar de esto el mejor de ellos es Skármeta.
En Chile noto una enorme actividad cultural y en La Serena especialmente un gran interés por las letras. La Serena tiene un público potencial para ser tribuna de un escritor, porque es gente culta
'No me gusta la palabra retornados para definirnos porque nosotros no volvemos a nada pasado, sin0 que encontramos un Chile nuevo y positivo además de que echamos profundas raíces en el exterior. Personalmente con Suecia mi vida afectiva marcó mucho mi vida. Vivo sin conflictos típicos que afectan a los exiliados ya que se me dieron muchas posibilidades de desarrollo.

SOCIALDEMOCRATA
En Suecia me siento muy cercano a la social democracia que es el partido de la clase obrera a diferencia de esta colectividad en Chile que es muy elitista porque agrupa a "intelectuales"
En Europa hay una fuerte corriente conservadora principalmente a causa del fracaso de las ideas izquierdistas desadaptadas.
Quiero mencionarte también que el motivo de mi visita a esta ciudad, aparte de volver a ver a amigos muy queridos, tuvo como objetivo visitar la tumba de Gabriela Mistral. No te extrañe, cuando visito Praga voy a ver los lugares que fueron importantes en la vida de Kafka. Es una cosa extraña lo que nos lleva a estos lugares, algo casi inconsciente.
Encuentro la ciudad de La Serena maravillosa arquitectónicamente hablando, también el clima, el paisaje, la tranquilidad, la amabilidad y otras cosas que me decidirían a elegirla si es que me vengo a Chile.

Puede ser que la causa sean las fuerzas magnéticas de estos lugares y creo que hay que sacarle partido porque hay un gran interés entre los europeos por conocer estas latitudes.
Mientras tantos trataré de seguir poniendo “el diablo en la muralla” con mi literatura erótica, única manera de conocer a las mujeres que son el centro de mi obra

F. Torrealba
L´ENFANT TERIBLE DEL EXILIO CHILENO
Revista Marusia, mayo de 1990.
Hablar bien o mal, pero hablar del escritor chileno Pérez santiago, fue un hobby a la moda en Malmö, la ciudad en la que reside desde 1978. Buscado por la dictadura de Pinochet ingresó, junto a otros perseguidos, a la embajada de Venezuela en Santiago vestido de gala y con invitaciones falsas a la fiesta diplomática. Allí, para sopresa de todo el cuerpo diplomático reunido, pidió asilo político. Amante de la controversia, escribe artículos periodísticos en sueco, ha publicado una novela en sueco y ha escrito un guión de cine que se filmó en Suecia. Sus cuentos, con el humor e ironía que aparentan un divertimento, ha sido publicado en diferentes antologías y revistas. Una anotología de joven poesía sueca, que él ha traducido al español aparecerá dentro de poco.

¿De dónde sale Pancho Pérez Santiago?

De la calle Ureta Cox de San Miguel, en Santiago. Nací el año 1953. Mi padre, obrero orgulloso, fértil como mi madre. Parieron mis seis hermanos. Me llamo Omar, como mi padre y no Pancho. Pancho es un seudónimo. La historia del seudónimo es un poco larga. Luego estudié en el Colegio Claretiano y egresé de la escuela de Ciencas Políticas de la Universidad de Chile.

Jesús Ortega dice que tú eres el niño terrible del exilio chileno. ¿Qué opinas?

A Jesús lo estimo mucho, por eso le digo siempre lo que pienso...

Pero a ti te gusta realmente provocar...

Mira, me ahogan las camarillas, las mentiras acomodaticias y me agravia decir cosas o guardar silencio por convivencia. El autoritarismo nos coloniza y se dicen cosas por cobardía. No me gusta la uniformidad. Y ha habido mucha! Hay que estar un poquito contra la corriente para no aceptar convencionalismos.

Tú estás bien adaptado a la sociedad sueca, escribes en los diarios, animas veladas culturales en sueco, haces programas de radio, das charlas. ¿Cómo se logra eso?

El exilio es una beca, decía Cortázar. He vivido como si me fuera a morir aquí. No me asusta. Los escritores deben viajar, aprender idiomas, acostarse con una rusa y una americana, ojalá con las dos juntas, menage a trois cultural y carnal. Pero en los gethos de exiliados chilenos de los suburbios de las ciudades de Europa se hablaron las mismas cosas durantes 15 años, sostenían los mismos prejuicios políticos y culturales. O se juntaban por ahí a quejarse de la vida, a lamentarse o a criticar injustamente a los que algo nuevo hacía.

Puede ser entendible que los exiliados sufrieran...

Sí, sí, el dolor de todo lo sucedido, pero la vida continúa...! Y durante los 80 han pasado cosas culturalmente importantes.

Escribes en sueco, has hechos antologías, cuyo título fue rayado en toda la ciudad

Fue un grupo de muchachas que les pareció que el título de un texto mío "Malmö es un bunker de eremitas calientes", era simpático. Lo copiaron y lo distribuyeron durante el festival de Malmö

Has escrito una novela en sueco "Malmö är litet", ¿cómo es eso de escribir en otro idioma?

Es una tarea casi imposible

¿Y por qué entonces?

Bueno, romper el aislamiento quizás. Además es una historia sobre la elite cultural de Malmö.

¿Y la literatura latinoamericana en Suecia?

Los suecos creen que los latinomaericanos escriben sólo como García Márquez y sus epígonos. Alguien administra el realismo mágico en Suecia.

¿Y la literatura en Chile?

Hay buenos y originales prosistas de mi generación: Marco Antonio de la Parra, Roberto Rivera. Hay algunos más aburrridos que el invierno sueco. Pero la generación que empezó a publicar los ochenta comenzará a instalarse en los ´90.

¿Qué crees que se necesita entonces?

En Chile ha comenzado una apertura política en marcha para desmontar la dictadura, falta la gran "Movida" chilena, una revolución cultural que interprete los deseso de vivir y convivir, ganas de estar en la calle, hablar, amar, expulsar quince años de dureza, aprender a quererse a sí mimos de nuevo, a insertar la cultura chilena en los nuevos marcos internacionales. La "movida" chilena debe desmontar, con arte, cultura, el autoritarismo. Los chilenos deben sacarse el terno gris. La literatura debe estar a la altura de los tiempos. Hay que escribir para los democrátas, osea, la gente que no tiene miedo, que sabe reírse de sí misma. Abrir los microcosmos intelectuales. No se puede seguir acusando a la dictadura de la trama cultural del presente. Además, hay una clara relación entre el lenguaje y la estrutura de poder. La dictadura construye uns sistema de símbolos, de lenguaje, de sus clichés. Son las visiones oficiales. Sin embargo, la oposición ha producido, durante todos estos años, sus propios clichés. Al fin, se mete en el juego, usando retórica reactiva, defensiva. Hay que estar fuera de esos códigos y a las élites políticas hay que criticarlas para que hagan las cosas mejor, no chuparles las medias. Hay que mantender la independencia. Además, veremos ahora sin dictadura, males de esta sociedad que existían antes de Pinochet: el compadrazgo de los poderosos, la envidia de los mediocres, el cortoplacismo de los arribistas, etc.

¿Ves con optimismo el futuro de la sociedad chilena...?

Lo más dificil es lograr en un mundo de pluralidad y diferencia una normativa que no sea dogmática ni injusta ni arbitraria. Luego no me gustaría que los chilenos fueran pechoños y beatos. Qué los políticos hagan lo suyo, que sean responsables y serios, pero a la gente no se le puede pedir la disciplina de una escuela primaria o de una parroquia.

¿Has echado de menos Chile durante estos años de exilio?

Vaya, a mis padres, mi familia, mis amigos y el vino barato. Luego el calor me asfixia, el smog me irrita, los cantantes de micros me dan pena, los cuéscos cabrera me dan diarrea y los pitucos y la siutiquería me agreden. Hay tanto tonto que se cree superior! Aparentan lo que no tienen. Pero, las mujeres chilenas son riquisímas. Las chilenas tienen una coquetería infantil que conquista a cualquiera. Se empiezan a reir y contagian a medio mundo. A parte de eso, no creo en la nostalgia de la infancia, en querer obsesivamente volver a las raíces, a la esencia.

jueves, octubre 11, 2018

Homenaje internacional a Borges. Clarín de Buenos Aires

Clarín de Buenos Aires

Por Daniel Mecca.

“Leí una entrevista en el diario El País de España a un señor que fue médico y trató a Borges sobre su eventual impotencia, el doctor Kohan Miller. También leí que Silvina Bullrich había dicho que Borges era virgen. Eso y los rumores persistentes y la sexualidad de Borges me llevaron a Estela Canto y su relación. Me generó interés su relación sustentada en malos entendidos: el encuentro entre 2 personas con diferentes formas de ver la vida."
El escritor chileno Omar Pérez Santiago le resume así a Clarín cómo fue que terminó escribiendo el guión de la película La novia de Borges, estrenada en 1990... en Suecia, con actores y parlamentos en sueco.
Ocurrió en la sala del Konsthallen de Malmö, la más importante institución de arte de la región. El filme dura 45 minutos y se presentó en festivales.
Pérez Santiago conoció en el país nórdico al director peruano Ricardo Arroyo y ya habían trabajado juntos en el cortometraje Plikten, El deber.belga
La novia de Borges no se llegó a hacer en español. Y la única excepción en el elenco sueco fue la argentina Gloria Leyland, que interpretó a la madre del escritor, doña Leonor Acevedo.
En YouTube hay 2 fragmentos.
1: GEORGIE Y LA MAMÁ
Suena el teléfono. El ruido queda colgando en la pieza. Vuelve a sonar. La madre lanza una mirada acuchillada a su hijo. Borges se levanta evitando su mirada y contesta.
—Usted está llorando…, Estela…, cálmese, voy ahora para allá…, encontrémonos en el café. Sí…, ahora mismo.
Borges cuelga y va a colocarse el abrigo. La madre se levanta. Ya no puede controlarse. Le habla duro.
—Creo que esta situación es ya humillante, es una vergüenza. Todos se ríen de ti. Ella juega contigo. Es una mujer mala, es una bruja.
—Madre, ella me necesita…, no está bien…
—¡Qué ciego eres! Ella viene aquí, insulta a tu madre en su propia casa y tú te vas corriendo tras ella. ¿Y yo? No te preocupas por cómo yo me siento.
—Madre, no es así…
—No te preocupas de tu madre…
—Madre…
Borges se abrocha el abrigo.
—¿Saldrás?
—Sí, madre, le prometí que iría…
—¿A qué hora vuelves?
—Pronto, madre, pronto…
—No deseo cenar sola… ¿En una hora?
Ella negocia, chantajea, presiona.
—2, madre.
—Una hora y media... Tu madre no desea cenar sola…
—Bien, madre: una hora y media.
2: CHARLA DE PAREJA
—Es extraño, Estela: me parece haberla conocido hace mucho tiempo. Quizás la historia es un círculo y nada es ya que no haya sido y que no será.
—Georgie, no me dirás que tú también perteneces a la secta de los monótonos. La explicación es más simple: yo te conocí de niña. Tenía 10 años. Tú pasabas frente a mi casa cada día. Yo te observaba desde la puerta.
—El tiempo es un arduo y tembloroso problema.
—Sí, pero tú eres el mismo.
—¿Usted cree?
—La misma silueta. Concentrado, irritante, casi ridículo. A mí, en cambio, me gustan los hombres que me necesiten. Un hombre que me recuerde que soy una hembra, un animal. Ahora soy adulta.
—Joseph Conrad, ¿lo has leído?
—Un poco largo. Una historia de amor debe ser imprevista, como una flor, un olor. Lo único que uno puede hacer es sonreír débilmente o exclamar: "¡Aaah…!".
—El amor, una flor un poco peligrosa.
—¿Qué es el amor? Explícame qué es el amor, Georgie.
—Bueno, si yo logro entender...
—¿Entender? El amor no se necesita entender, uno debe perder la conciencia. Pasión, desesperación. Uno debe morir en los brazos del amante. ¿No lo has sentido así, Georgie?
—No, Estela, en verdad no.

Homenaje internacional

En 1993 el chileno Omar Pérez Santiago editó el guión como libro, con el mismo título: La novia de Borges. Era una nouvelle o, según le dice a Clarín vía Facebook, "realidades ficcionadas". 
—¿Qué representaron en tu carrera la película y el posterior libro? 
—He sido un admirador del poeta: yo lo viví todo como un homenaje.
—¿Se conocía la historia de Estela Canto y Borges en Suecia?
—No. Borges había sido traducido por Lasse Söderberg, pero era en los años 80. Borges era un escritor para iniciados, es decir para literatos. Hoy, sin embargo, Borges es una estrella pop en el mundo.


El libro tuvo una segunda edición y se agotó.
El libro tuvo una segunda edición y se agotó.
—¿Sorprendió que un escritor chileno y un director peruano estrenaran en Suecia una película sobre un escritor y una traductora, ambos argentinos?
—Mucho. Y circuló la idea de que había una pequeña cofradía medio secreta de adoración a Borges. Muy al estilo borgeano.
—Habiendo investigado sobre la vida de Estela, ¿cómo la definirías?

miércoles, octubre 10, 2018

EL PEZÓN DE SEI SHONAGŌN: UNA JUVENTUD EROTIZADA E INDIVIDUALISTA


El pezón de Sei Shonagōn
Omar Pérez Santiago
Editorial: Los Perros Románticos
Reseña: Fran Gaete Trautmann



Lujuria por un pezón que es deseado por varios. Venerado pezón de una joven que es astuta, ardiente y deseada, si deseada como el oro.

Crea una atmósfera sexual más que sensual. Hipnotiza a los hombres con ese botón mamario que atesorarían y las mujeres envidian a la protagonista del pezón llamada Sei Shōnagon.

La estética, el arte, la fantasía erótica se une en este libro de Omar Pérez Santiago, escritor y traductor chileno.

“No hay mayor felicidad en el destino de un artista que en la plenitud de la vida, en los años creadores, descubrir una misión” (página 25).

En la página 31 describe muy bien lo que representa el pezón: “los pezones representaban una respuesta introspectiva de sentimientos oscuros o problemas irresueltos de sus vidas y existencia”.

A veces fría, a veces candente. Ella busca placer. Y tiene una idea que mientras más feo sea el hombre, mejor en la cama. Es ahí que conoce a Matsuo, un estudiante de arte al igual que ella que realmente no tiene ninguna gracia, no es estupendo, pero dibuja bastante bien. Por eso hace un dibujo extraordinario del pezón de Sei y todos quedaron locos. Y fue subida a las redes sociales. Ahí comenzó a derrumbarse la relación entre ellos dos.

Ella es todo lo que la modernidad nos muestra en la actualidad: los likes, la música, el arte contemporáneo, el look de pelos de varios colores y una desfachatez que demuestra sin vergüenza ante la gente. Utiliza a los hombres, perversa, pero encantadora.

En un mundo super actualizado un “like” significa el mundo entero, validarse, pero para otras como Matsuo Bashō el eterno enamorado de la joven artista que comenzó a sacar provecho su pezón para darse a conocer. Y él moría por eso, le daba mucha pena. Él lloraba por ella, ella, que, a pesar de ser feo, feo, le puso atención y luego de la obra de arte ella quedo como la reina digital y él como el bufón inexistente. Ella lo utilizó. Estaba en resumidas cuentas cansado de lo que estaba sucediendo.

El internet más lo erótico juega en la imaginación de la chica. Mientras mas me gusta, mas se siente poderosa. Lo extraño que al mostrar algo tan íntimo como su pezón la hace vulnerable y más aún, superficial.

Llama la atención en la parte psicológica que provoca este libro: la falta de libertad y privacidad. Uno es dueño de hacer lo que quiera hacer, sin embargo, el sobre exagerar su vida privada, “mostrando el pezón”, hace que se debilite la vida común y corriente de una persona.

Tras las páginas del libro, se van constituyendo nuevas aventuras artísticas eróticas, en el cual nuevamente internet y las redes sociales juegan un rol primordial para mostrar lo masoquista que el arte puede llegar hacer.

Lo interesante del libro es como el arte, la era del internet y lo sexual se envuelve como si fuera de lo más normal.

El autor ha escrito varias obras, como “Escritores y el Mar” (2002) y se presentó en el último Primavera Libro en el Parque Bustamante.





domingo, septiembre 09, 2018

El pezón de Sei Shōnagon de Omar Pérez Santiago. Por Jorge Calvo

Omar Pérez Santiago

Esta novela es la más reciente obra de mi amigo el escritor Omar Pérez Santiago quien ya ha publicado una serie de libros, cuentos y novelas y  quien suele abordar este tema, un tanto lúdico, y bastante estimulante. Pero también ligeramente peludo.
Conocí a Omar Pérez hace ya unos treinta años en una época en que todos éramos escandalosamente jóvenes. Finalizaba el año 1986. Era el último día de noviembre, hacía mucho frío y había nevado de modo que un manto blanco cubría las veredas y el parque del Rey de la ciudad de Malmoe. Nos presentó un amigo común, el escritor sueco Fredrik Ekelund, estábamos en su casa en el barrio antiguo y muy pronto sonó música, se descorcharon algunas botellas y desde la noche, cantando,  aparecieron unas muchachas que volvían de haber visto el musical El Hombre de la Mancha. Pronto aquello cedió lugar a una atmosfera lúdica y erótica. En algún momento, avanzada la noche, salimos al Parque a jugar a la pelota, los suecos corrían descalzos sobre la nieve.
En los días siguientes coincidimos con Pancho en el café Siesta y me mostro algunos de los cuentos que publicaría en las Memorias eróticas de un chileno en Suecia. Dos o tres años más tarde se embarcó en la escritura de un guión y la producción de una película, y hasta actuó en el rol principal interpretando a Borges, la película se titula La Novia de Borges, y fue a filmada en Budapest.
Cuento todo esto para señalar que el tema del erotismo siempre ha estado presente en nuestras literaturas y conversaciones. Sobre la novela breve que me toca en suerte presentar en esta oportunidad puedo decir, citando a George Bataille -considerado el verdadero y legitimo padre del erotismo moderno: y metidos en el área chica de este tema –que mucho consideran escabroso- en la esencia o lo medular Bataille sostiene que “El punto de encuentro de los amantes es el delirio de desgarrar y ser desgarrado.  Ninguna comunicación es más violenta”
La verdad indesmentible es que en nuestro actual modo de vida, el ser humano ha extraviado su dimensión sagrada.

El ciudadano moderno, entregado por entero a una infinidad de actividades rutinarias –esquemas, desplazamientos, metas–, sumado a la cantidad de horas desperdiciadas en los tacos, finalmente ha acabado lejos de la intimidad que lo define como ser humano. Extraviado en el sistema de los compromisos, dinero plástico, mall y consumo se debate día a día en un mundo sin vida que, no obstante, se le presenta como la sempiterna Shangri-La, el paraíso prometido- un sistema perfecto con la tarjeta de crédito como síntesis de todos los sueños. Definitivamente estancado en esa perpetua correa sin fin, el ser humano (hombres/mujeres) se encuentra a una distancia sideral de la fiesta, del carnaval en medio de los espesos bosques y del libre ejercicio del deseo. El sistema ofrece sustitutos: droga sintética y de la otra, vaginas plásticas, soma y consoladores automáticos. Pornografías diversas: veinte, mil, millones o si se quiere cincuenta  sombras que distan años luz del erotismo.
Otro escritor, el poeta y ensayista mexicano Octavio Paz, al analizar y escribir sobre el tema dice que “...para Bataille el erotismo, la muerte y el pecado son conceptos equivalentes o  signos intercambiables que repiten el mismo significado: apuntan a la absoluta y despiadada nada en que habita el hombre y  su irremediable abyección”
En la novela de Omar Pérez Santiago–astutamente ambientada en una capital del mundo posmoderno como lo es Tokio- aparecen estos personajes que además deambulan o existen en el terreno del arte, ambos son estudiantes y por ende son compañeros en una hiper moderna escuela de arte, la Tokio Geidai. De un lado aparece el protagonista Matsuo Bashō que nos narra desde su perspectiva su encuentro, los roces y las citas cargados de erotismo y la poderosa succión a la que se ve sometido por los siempre activos encantos de ella, Sei Shōnagon la protagonista y eje central de la historia.
No solamente se sabe bella y atractiva además posa, modela, incita, provoca a generado un mito en la escuela y especialmente entre los alumnos varones sobre las delicadas y sensibles zonas erógenas de su cuerpo, elevando uno de sus pezones, que tiene sabor a canela, a la categoría de deidad. Imágenes del pezón circulan en diversas imágenes, dibujado, pintado, fotografiado, sometido a métodos de transparencia, viralizado recorre las redes, lo watsappean, lo envían como mensaje. Ella gradualmente .y en función del pezón, va adquiriendo notoriedad, se vuelve famosilla, ingresa a dimensiones mitológicas, la buscan, para fotografiarla, filmarla y hacer películas con ella,
Es la imagen en la retina de todos, la adoran, la aman, se masturban con ella.
Sei Shōnagon deviene orgasmo electrónico, un manjar de impulsos eléctricos:  icono virtual.
Hasta que ciertas bandas, hackers, mafiosos virtuales, depravados de toda laya, traficantes de niñas y señoritas se fijan en ella. En cambio el narrador solo la ha visto a veces. Pero la sigue y la vigila. Entre tanto de vez en vez aparecen por aquí y por allá cadáveres de chicas que han sido abusadas asi como uno se imagina que gustaría abusar de Sei Shōnagon, han sido violentadas, descuartizadas en el sumun del acto…
Es un mundo donde la tecnología es altamente avanzada y sofisticada y no existe nada que no se pueda conseguir, todo es alcanzable sin moverse del sillón, eternamente sentado frente a la pantalla se tiene al alcance de la mano un mundo virtual, acaso depravado, Pero es la realidad en que vivimos.
Esta suerte de reality show que Omar Pérez Santiago nos ofrece en el Pezón se Sei Shōnagon, no es irreal ni algo inalcanzable, ya está aquí, se encuentra entre nosotros y llego para quedarse. Lo vemos a diario, Lo que hace la novela de Omar Pérez es simplemente dejar constancia que a diario vivimos y existimos en esta inquietante realidad.

Jorge Calvo
Septiembre - 2018

jueves, septiembre 06, 2018

El pezón de Sei Shônagon” de Omar Pérez Santiago: la higiene del sexo y las malas formas de amar.

Por Jorge Yacoman, Mundo Películas
Omar Pérez Santiago (Santiago, 1953), autor de “Malmö är litet” (1988), muestra en “El pezón de Sei Shônagon” (Los Perros Románticos, 2018) lo más burdo del deseo sexual y de la ambición por el poder.
Situada la actualidad, aunque en un mundo con peculiaridades propias, la novela se centra en Matsuo Bashô, un joven estudiante de arte que se enamora de Sei Shônagon, una llamativa mujer considerada
por sus compañeros una femme fatale.
Omar Pérez Santiago usa estos nombres para sus personajes como un homenaje: Bashô, el famoso poeta japonés nacido en Ueno, en 1644, reconocido por sus haikus; y Shônagon, poeta japonesa nacida alrededor del año 966, autora de “El libro de la almohada” (Makura no Sôshi, c. 1000) cuyo nombre real y gran parte de su historia son desconocidos.
En “El pezón de Sei Shônagon”, Sei Shônagon representa la cosificación de la mujer, lo más repudiable e irracional de nuestra sociedad donde sólo importa el placer personal. La particular obsesión con su pezón se explica en la novela a través de las generaciones actuales que han sufrido una falta de amor maternal por privación a lactancia. A esto se le denomina Trastorno de la Privación Emocional del Pezón.
Matsuo logra entablar una breve relación con Sei, donde él satisface todas sus fantasías, pero esta termina una vez que ella se hace famosa en las redes sociales y se pierde en el mundo virtual.
“Ella ya estaba acostumbrada a la raza de zombis que son adictos al sexo y la masturbación a distancia, sexting, y aplicaciones como Snapchat que envían de inmediato capturas de pantalla picantes a través de dispositivos móviles.”
“Su propuesta era el sexo higiénico. Puro, limpio. Sin sudor, sin olor. Sólo mirarse a través de una pantalla. La proterva novedad de la masturbación a distancia.” (P. 61)
Omar Pérez Santiago usa una narrativa explícita y breve, de frases cortas, y articula así un imaginario representativo de la psicología de estas generaciones saturadas por el internet donde lo más único de nuestra existencia es reducido a frases que se ajusten a los caracteres y expectativas de cada red social, usando siempre lo sexual como señuelo. Esto queda en aparente contraste con Matsuo que es más idealista y romántico, más a la antigua, pero que también lucha con sus celos y malas formas de amar.
El pezón de Sei Shônagon
Omar Pérez Santiago
Los Perros Románticos
87 páginas

sábado, septiembre 01, 2018

Novela “El pezón de Sei Shonagon”, de Omar Pérez Santiago: La sensibilidad en el desarraigo por Emilio Vilches Pino

Esta es una obra escrita de manera fragmentada, con un lenguaje simple, que habla de una sociedad milenaria en crisis, de crímenes en las calles, de oscuras organizaciones que funcionan en la Deep web, pero también de personas desorientadas, sedientas de aceptación en una sociedad insegura y huérfana de soportes reales. En suma, se trata de una ficción a la que hay que prestar atención.
Por Emilio Vilches Pino
Publicado el 31.8.2018
El pezón de Sei Shonagon, la nueva novela de Omar Pérez se sitúa en el Japón actual para contarnos la historia de la relación de (des)amor entre Matsuo Basho y Sei Shonagon. Se conocen en una Escuela de Arte (la Tokyo Gaidai). Ella es una mujer que “no tenía miedos; tenía autoestima, audacia y ambición” y de quien se rumoreaba en la Escuela que “seducía a los hombres con solo mirarlos a los ojos. Los usaba sexualmente y luego los lapidaba (…) una femme fatale cuyos novios aparecían después arrastrando tristes su propio sarcófago”. La llamaban Pezón Dorado por la altura casi legendaria del deseo que sentían por sus senos. Él, en cambio, “además de malcarado, era relativamente gordito e ingenuo y vestía con traje de factura sencilla y parca”. El autor es enfático al resaltar las diferencias entre ambos, no solo en lo físico sino en toda una forma de ver y vivir el mundo. Él la ve casi como a un ídolo (“hincado, como si estuviese rezando al divino, Matsuo Basho se acordó de sus compañeros de arte de la Universidad que soñaban con este pezón”), tanto así que crea una obra de arte, una especie de escultura, del pezón de Sei Shonagon y la exhibe en la Escuela.
La obra comienza a ser admirada y alabada, pero no precisamente por la calidad de la misma, sino por su referente: el pezón de Sei Shonogan. Empieza así un vertiginoso proceso en que la mujer irá sucumbiendo ante las bondades efímeras de la fama virtual, perdiéndose entre redes sociales y páginas web, dejando atrás su vida y convirtiéndose, de cierta forma, en nada más que una imagen digital. (“Ella era un nuevo tipo de animal digital. Se utilizaba a sí misma voluntariamente. Ella estaba imposibilitada de amar a un ser de carne y hueso. Todo tenía que estar en gigas, o no era seductor para ella.”) Por otro lado, su novio, irá viviendo un proceso de celos artísticos en un comienzo, para luego ir derivando a la tristeza y la desesperación ante una mujer que lo deja de amar tan pronto se convierte en una celebridad de Internet.
Andy Wharhol, casi como un oráculo, anunció en un programa de televisión en los ya lejanos años sesenta que “en el futuro, todos tendrás sus quince minutos de fama”. Internet y todas las actuales tecnologías han cambiado la manera de comunicarse y de obtener notoriedad pública, tanto que hoy, efectivamente, muchas personas pueden tener sus quince minutos de fama a través de YouTube, Facebook, Instagram, virales, etc. El arte mismo ha cambiado producto de esto. La técnica y el talento parecen ya no tener una supremacía total por sobre la masividad, y este proceso lo refleja el cambio en los personajes:
“Los llamativos y enigmáticos pezones se viralizaron en las redes sociales de todo el mundo. Paradojalmente, junto con la fama de los pezones, comenzó la ruina de Matsuo Brasho (…) Así Sei Shonagon se valorizó en el mercado del arte de las redes sociales, en spams y motores de búsqueda. Toda una máquina digital barata y persuasiva funcionó gratis para que Sei Shonagon expusiera sus hermosos pechos. Like, like, like. Mientras ella recibía más like, ella era más feliz”
La novela, desde este punto en adelante, permite ser leída como un trhiller, debido a la misteriosa desaparición y muerte de una serie de muchachas japonesas, a la vez del acontecer de Sei Shonagon; también puede ser leída como una novela juvenil con tintes ciberpunk; pero sobre todo como una crítica al mundo superficial de las redes sociales y a cómo han cambiado la manera de concebir las relaciones humanas y de percibir el arte.
El Japón actual aparece hiperconectado e hiper-tecnologizado. El autor hace gala de un no despreciable conocimiento de la cultura nipona, incluyendo referencias sociales, religiosas y culturales, pero que se van mezclando con las nuevas tecnologías y formas de comunicación, dándoles un nuevo significado. Por ejemplo, los mismos nombres de los personajes son homenajes a antiguos escritores japoneses y, tal como lo hizo Jim Jarmusch en Ghost Dog: The Way of the Samurai (1999), existen referencias directas a los códigos y la tradición de los samuráis, pero insertas en un mundo donde el honor y la lealtad ya no son prioridad.
El pezón de Sei Shonagon es una novela escrita de manera fragmentada, con un lenguaje simple, que habla de una sociedad milenaria en crisis, de crímenes en las calles, de oscuras organizaciones que funcionan en la Deep web, pero también de personas desorientadas, sedientas de aceptación en una sociedad insegura y huérfana de soportes reales.
Una novela a la que hay que prestar atención.

Emilio Vilches Pino (Santiago, 1984), además de ser autor de la novela Labios ardientes (La Polla Literaria, Santiago, 2014), y del volumen de cuentos Noches en la ciudad (Santiago-Ander, Santiago, 2017) -ambas lanzadas bajo el seudónimo de Emilio Ramón- registra ser profesor de Estado en castellano, titulado en la Universidad de Santiago de Chile, y magíster en literatura latinoamericana y chilena, también por la misma Casa de Estudios.



El escritor chileno Omar Pérez

Omár Perez, escritor y cronista chileno. Egresó de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Chile, y estudió historia económica en la Universidad de Lund. Últimos libros publicados: El pezón de Sei Shonagon (novela)Caricias, poemas de amor de Michael Strunge (traducción); Allende, el retorno, (novela); Introducción para inquietos, de Tomas Tranströmer (traducción); Nefilim en Alhué y otros relatos sobre la muerte, cuentos, 2011; Breve historia del cómic en Chile (2007), y Escritores de la guerra. Vigencia de una generación de narradores chilenos (ensayo, 2007).


Crédito de la imagen destacada: Editorial Los Perros Románticos.