sábado, junio 25, 2011

Performance sobre Nefilim en Alhué

Pablo Lacroix del Colectivo Mal de Ojo. Foto de Claudia Pérez

Gabriel en Centro Cultural de San Joaquín

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Lo más emotivo de La Odisea de Christopher Nolan no es el cíclope, ni las sirenas, ni la ira de Poseidón, ni toda esa asexuada diversión de cine de espadas y sandalias. Lo más emotivo es el final: el regreso de Ulises a Ítaca.

Anna Hathaway como Penélope Son los últimos cantos de La Odisea de Homero desde el XIII hasta el XXIV. ¿Por qué conmueven tanto? Porque, eso...