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viernes, enero 16, 2026

Dinamarca. “Invocación”, hermoso salmo del poeta danés, Michael Strunge. Traducción de Omar Pérez-Santiago.




En 1980 el poeta danés tenía 22 años cuando publicó este  poema.

Es el primer poema de su libro Recuerdos del Futuro (Fremtidsminder).  


Michael Strunge

Invoco, pues, las imágenes primordiales y las visiones del ayer; reclamo la clarividencia y la lengua nueva. Invoco la intuición pura, el asombro que habita en el niño, la herencia de los ancianos y el fuego que desean los jóvenes. Traigo ante mí el vientre de la experiencia y el clamor de las mujeres.

Invoco la obra y el denuedo para llevarla a su gloria; el onirismo secreto de las plantas y la sagrada urgencia de los animales. Bendigo el nacimiento de los ingenios y el color que viste los muros, allí donde la noche celebra sus victorias.

En mi memoria habita la guerra: el rastro de la sangre y el pavor en las pupilas, el aliento gélido que exhala la tiniebla. Anhelo el reposo, el retorno al presagio; pues mis ojos miran hacia el mañana y mi morada es el tiempo venidero. Porque el pasado es polvo y el presente un espejismo que se desvanece.

Ebrio de nacimientos de visiones, herido por los recuerdos de la pena, habito el tiempo de la premonición, que es el tiempo del aprendizaje. A ti te llamo, Ángel mío, fuego de mis ojos, mi amada. Predilecta: despliega tus alas y trae contigo el milagro. Regresa, y colma el vacío del mundo con tu plenitud.

Y he aquí que respondes, y la creación se transfigura. Son otras las flores, es otra la luz y el verbo se hace imagen; se restauran los sueños descoloridos y el orden de las cuatro estaciones vuelve a su cauce eterno.






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