No busco
consenso.
Los narradores
chilenos son excelentes cuentistas.
Más que novelistas,
que chapotean en un realismo de casa de campo del siglo XIX, son creadores de
grandes cuentos.
Pero el cuento de Elena Aldunate "Juana y la Cibernética" de 1963 es el mejor de todos.
Es sobre el deseo
y la soledad
Juana es una operaria de 44 años que se queda encerrada por
accidente en una fábrica en vísperas de Año Nuevo, al romperse la llave de la
única puerta de salida.
"Venía a sucederle a ella este percance idiota. A ella, a la que vivía sola. A ella, que en sus cuarenta y cuatro años no conociera el amor…, al hombre."

No hay comentarios.:
Publicar un comentario