viernes, julio 09, 2021
sábado, julio 03, 2021
Breves sugerencias para futuros escritores
1. El mayor valor de un escritor es el encanto.
2. No supedites tu cuento a la política. Nabokov, el escritor mal genio, lo sostiene enfáticamente.
3. La literatura es invención e imaginación. Las mejores obras son a menudo cuentos de hadas.
4. El lindo cuento de hadas que uno imagina normalmente ya está escrito, y es un clásico con raíces en una Placa Literaria. (Borges: «a veces escribí algo que ya había leído»)
5. La trama y el conflicto no tiene mucha importancia. Octavio Paz: "La moral del escritor no está en sus temas ni en sus propósitos sino en su conducta frente al lenguaje".
6. Lo importante son los fragmentos. El lector se detiene en una anécdota rara o sórdida. Lo ha dicho Chuck Palahniuk. El fragmento es, a menudo, el significante freudiano: un chiste, un lapsus, un acto fallido, un sueño.
7. No rellenes. No despilfarres. Ya hay demasiados libros buenos. Todos los días aparece un nuevo genio literario. Narrar no necesita explicaciones. Sé leve o ligero (Italo Calvino).
8. Crea personajes empáticos. Alguien mordido por la desesperación. Un personaje es una pequeña unidad privada que vibra, que tiembla.
9. Evita lo fastidioso. Soslaya a los que creen que para que lleguen unas gotas de agua, hay que mover montañas y crear acueductos. No te metas en esa jaula, que también la llaman tedio.
10. No pienses en finales felices. Todos vamos a morir.
11. Si quieres hacer un bizcocho anda a la cocina. Escribe. (Ursula K Le Guin, la reina de la fantasía).
12. Nunca, pero nunca discutas con un editor. Dice la canción: «nunca te cases con un ferrocarrilero, él te ama a veces, pero su corazón va en su tren». (Never Marry a Railroad Man. Shocking Blue. )
OFF THE RECORD. MARZO 2021
Omar Pérez Santiago es escritor y traductor. Autor de las novelas «Negrito, no hagas mal», «Allende el Retorno» y «El pezón de Sei Shonagon»; los libros de cuentos «Memorias eróticas de un chileno en Suecia», y «Nefilim en Alhué». Como traductor ha publicado traducciones del Premio Nobel sueco, Tomas Tranströmer, del danés, Michael Strunge y de la gran poeta feminista sueca, Karin Boye.
¿CÓMO PODEMOS EVITAR EL COLAPSO EN CHILE? Arte y Constitución. Revista Off The Record
jueves, junio 03, 2021
El Placer de llorar de la novela rosa. El libro de Robert J. Waller, Los Puentes de Madison. Clint Eastwood y Maryl Streep
El Placer de llorar.
La novela sentimental ocupa un lugar espléndido en las
cifras de ventas de todo el mundo. Está a la cabecera de las listas de
best-seller. El fenómeno es extenso. Ocurre, hasta donde sabemos, en Estados
Unidos, Europa y América Latina. Es la llamada revolución sentimental. Una
recuperación de la nostalgia, de un tiempo donde el bien y el mal estaban nítidamente
separados y donde la mirada social demarcaba perfectamente las identidades, las
conductas y la cordura.
Las novelas rosas revalorizan los sentimientos. Esto puede
explicar el éxito enorme en el mercado literario de novelas del tipo Como agua de
Chocolate de Laura Esquivel y La edad de la inocencia de Edith Wharton.
En esa línea se ubica la novela Los puentes de Madison
County, de Robert J. Walter. Se vendieron millones de ejemplares. El libro se mantuvo
más de un año y medio las listas de best-sellers de la New York Review of
Books. En ella Robert Waller, un fotógrafo y escritor, vuelve a vertebrar la
sentimentalidad. La novela se hunde en
una moral que compensa una sociedad puritana más cerca de los años 50.
En el fondo, la novela Los Puentes de Madison, como todas
las novelas rosas, defiende la familia en esta época de Sida y drogas, como un
lugar donde la chica se realiza finalmente y el amor (el amante) como esa
trampa donde ella sueña una vida distinta a la rutinaria vida marital. La difícil
opción es entre los niños y el adulterio.
Optar por los niños sin olvidar la pasión, la convierte en
una santa.
La lacrimosa película de Clint Eastwood y la Meryl Streep
está basada en esta novela. Mi abuela, que no era tonta, decía que las buenas películas
eran las que hacían llorar a mares. "Qué buena película, me lo pasé
llorando”. Es parte del encanto. Y esta película, como Lo que el viento se llevó,
es un ejemplo.
Se recomienda, entonces, el libro Los puentes de Madison a
los que les gusta soñar y llorar por causa del amor imposible, ese amor que nos
hace sentir que todo pudo haber sido distinto, "pero, no quise, opté por
los niños". Y a aquellos que ya vieron la película y que les gusta hacer comparaciones
en la reunión social diciendo que “la película es mejor que el libro" o
viceversa.
lunes, mayo 24, 2021
(Actas de Simón de Gitta)
“El cosmos se ilumina con pequeñas luces. Se comienza a diferenciar colores, se abren puertas de la percepción y cambia el estado de ánimo. Los ratoniles comeluz exasperan. Los espectros afanan para la oscuridad. El influx, las luces y el color, los pone de mal humor. Pero no se rinden. Se ponen obsesivos. Ahora mutarán. Intentarán embelesar a la luz. Dirán que aman la luz. Antes asustaban por feos y amenazantes. Ahora fingen e intentan ser sutiles. Es la hora de la sabiduría.”
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Con una prosa de gran pathos retórico, muy cerca al ensayo militante o del profeta iluminado, el diputado ...
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El 5 de agosto del 2005 cree el blog Diario del Presidente. Blog de un Animal Político . El blog era un objeto inútil de comunicación y jara...
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Es el otoño Juro que no recuerdo ni su nombre ni su autor, mas era un libro muy frágil y casi frívolo, casi futil, que nunca olvidé, pues ha...






