miércoles, abril 08, 2026

Escribir corto.

 Escribir corto. Sujeto predicado, punto. 

Ernest Hemingway
El hombre entró.
Miró el mar.
Encendió un cigarro.
No dijo nada.


Raymond Carver
Ella abrió la puerta.
El perro salió.
Él se quedó quieto.
Nadie habló.


Charles Bukowski
Me levanté tarde.
Tomé cerveza.
El día siguió igual.
No esperaba nada.


Juan Rulfo
El pueblo estaba vacío.
El viento soplaba fuerte.
La tierra crujía.
Nadie venía.


Augusto Monterroso
Cuando despertó.
El dinosaurio todavía estaba allí.


Samanta Schweblin
La llamó.
El teléfono sonó.
Nadie respondió.
Algo no estaba bien.

El país está lleno de traidores que buscan un líder. Biblioteca Nacional, miércoles 30 de agosto de 1995.

 




Los titulares de los diarios del kiosko dicen que el cohete con el satélite chileno falló. Se frustró el despegue. 

El estallido del cañón del cerro Santa Lucía me sustrajo de la lectura. Son las doce.

Subí las escalinatas de la Biblioteca Nacional por la entrada de Moneda, en la galería azul me crucé con la apresurada directora de la biblioteca, Marta Cruz Coke. Subí al segundo piso y en las afueras del salón Ercilla estaba reunido un grupo de literatos alrededor de Jorge Teillier, como si fueran viejos compañeros de curso, niños de escuela. 

Entramos y en un mesón de mantel rojo que cruza la sala se sientan Jaime Valdivieso, Jorge Teillier y Jaime Quezada. Al frente de ellos nos sentamos 28 personas, como si fuéramos alumnos. El joven editor nos dice:

Ahora se va presentar el libro "Jorge Teillier, el poeta de este mundo" de Jaime Quezada

Enrique Lafourcade se sienta, abre un cuadernito y anota sin saludar a nadie, como si estuviera enojado. Es un niño difícil. El niño inquieto de Enrique Volpe, en cambio, mueve la cabeza afirmativamente cuando algo le parece bien, o comenta en voz alta la elocuencia o el silencio de un poema, con su vecino de banco, Oreste Plath.


Valdivieso dice que los poemas de Teillier iluminan u organizan su visión del mundo, y afirma que es bueno que, en este mundo en que nadie lee, se hagan pequeños libros de bolsillo que explican la esencia de los escritores.

Teillier tiene su mano izquierda sobre la carpeta roja posada en el mesón y la mano derecha  descansa en el interior de su chaqueta, detenida como si fuera a sacar la  lapicera o una pistola. De repente nos mira seriamente a los ojos, como hurgueteándonos

Jaime Quezada va a decir ahora que su librito es un homenaje a Teillier por sus 60 años, y un agradecimiento por que Teillier le publicó su primer poemario en los años 60.

—Mi libro es un homenaje a Teiller y un agradecimiento.

Quezada está leyendo parte de las 18 páginas de la introducción a los poemas, cuando entra Poli Delano a la sala con el pelo mojado peinado como si estuviera saliendo de la ducha. Llegó tarde a la clase.

En eso, dice Teillier:

—Tengo que hablar y no me gusta. Además, Lafourcade dice que yo hablo con garros.

Me doy vuelta y Lafourcade ya se había ido

—Me obligaron a levantarme a las 6 de la mañana, continúa Teillier. Estoy viviendo en el campo. Leeré un poema:

Saca su mano de la carpeta roja, la abre, saca unos papeles rayados y lee:

"...el país está lleno de traidores que buscan un líder..."

 ¿Cómo tanto?

“El día del fin del mundo

será limpio y ordenado

como el cuaderno del mejor alumno"

Aplausos, fotos, firmas de autógrafos y recreo-cóctel. Se forman grupos y conversamos. Me tomé dos jugos de naranjas, salí, bajé las escaleras.

La Alameda.

Eran las 13, 15 y los titulares de los diarios hablan todavía del cohete con un satélite chileno que falló.


martes, abril 07, 2026

jueves, abril 02, 2026

Por qué se dice que la Batalla de Maipú no ocurrió en Maipú ¿Dónde se libró realmente?

 


Ilustración de Luis Martínez



La Batalla de Maipú (o Maipo) se libró el 5 de abril de 1818 y fue decisiva para sellar la independencia de Chile, pero efectivamente no ocurrió dentro de lo que hoy conocemos como la comuna de Maipú (al suroeste de Santiago). Por eso surge esa frase o anécdota común en Chile: “la Batalla de Maipú no ocurrió en Maipú”.

¿Dónde se libró realmente?El combate tuvo lugar en el sector conocido como Cerrillos del Maipo (o simplemente Cerrillos), al poniente/suroeste de Santiago, aproximadamente a 10 km del centro de la ciudad. Las fuerzas patriotas (al mando de José de San Martín) se posicionaron en una elevación llamada Loma Blanca o en los cerrillos, mientras que los realistas (al mando de Mariano Osorio) acamparon cerca de la Hacienda Lo Espejo. El enfrentamiento principal se desarrolló en las hondonadas y llanos cercanos, en una zona que hoy está cruzada por la Avenida Américo Vespucio y rodeada de barrios como Cerrillos, parte de Lo Espejo y sectores limítrofes.En esa época, toda esa área formaba parte de los llanos del río Maipo (o Maipú), un amplio territorio rural al sur de Santiago influido por el río del mismo nombre. Por eso se la llamó Batalla de Maipú: porque ocurrió en los campos o “en los llanos de Maipo”, no porque fuera en el poblado o comuna actual que lleva ese nombre.¿Por qué se asocia con Maipú?
  • El nombre proviene de la cercanía al río Maipo (escrito originalmente sin acento o como Maipú en algunos partes).
  • Tras la victoria, el parte oficial enviado por San Martín (o su oficial) popularizó el nombre “Maipú”, que se quedó como denominación histórica.
  • Con el tiempo, se fundó y creció la comuna de Maipú en un sector cercano pero no exactamente el mismo donde ocurrió el combate. La batalla se dio más hacia el oriente/norte del río, en lo que hoy es zona de Cerrillos y alrededores, mientras que el núcleo de la comuna de Maipú se desarrolló más al suroeste.
En resumen: la batalla se llama de Maipú porque se libró en los campos del Maipo (zona geográfica), pero el sitio preciso del choque principal (Cerrillos) no coincide con el territorio actual de la comuna de Maipú. Hoy hay monumentos y conmemoraciones tanto en Cerrillos como en Maipú, y se habla de la “Ruta del Abrazo” (el famoso encuentro entre San Martín y O’Higgins después de la batalla).Es una de esas curiosidades históricas chilenas: el nombre quedó asociado a un lugar que, con el crecimiento urbano de Santiago, ya no representa exactamente el campo de batalla original.

"Te estoy agradecido, ¿sabes? Quería decírtelo." Para Tess Gallagher de Raymond Carver.

  Para Tess En el Estrecho, el agua está agitada, como dicen aquí. Está bravo, y me alegro de no estar ahí. Me alegro de haber pescado ...