
Es el otoño
Juro que no recuerdo ni su nombre ni su autor, mas era un libro muy frágil y casi frívolo, casi futil, que nunca olvidé, pues hablaba de esos pequeños actos memorables, casi una gota, que hacen la vida así vivible.
Por ejemplo:
El momento preciso en que uno se acerca para dar el primer beso
El primer sorbo del café de la mañana
Sacar el chaleco que estuvo guardado todo el verano y llegar a ese momento preciso en que uno siente su olor guardado.
El crujir de las primeras hojas en el parque.
O el momento preciso en que uno decide caminar directo hacia un amigo cuando nos encontramos por casualidad en la calle, y con el que estábamos enojados hace tiempo.
En fin, como hoy.
El momento preciso en que levanto la cabeza y siento que de pronto cae la primera lluvia.
Ustedes también tienen sus momentos, ¿no?
Juro que no recuerdo ni su nombre ni su autor, mas era un libro muy frágil y casi frívolo, casi futil, que nunca olvidé, pues hablaba de esos pequeños actos memorables, casi una gota, que hacen la vida así vivible.
Por ejemplo:
El momento preciso en que uno se acerca para dar el primer beso
El primer sorbo del café de la mañana
Sacar el chaleco que estuvo guardado todo el verano y llegar a ese momento preciso en que uno siente su olor guardado.
El crujir de las primeras hojas en el parque.
O el momento preciso en que uno decide caminar directo hacia un amigo cuando nos encontramos por casualidad en la calle, y con el que estábamos enojados hace tiempo.
En fin, como hoy.
El momento preciso en que levanto la cabeza y siento que de pronto cae la primera lluvia.
Ustedes también tienen sus momentos, ¿no?
La foto es de Claudia