Mi estimado Luis Vera está harto.El Consejo de Calificación Cinematográfica, órgano dependiente del Ministerio de Educación, decidió que su última película Fiestapatria, que se estrena este mes en Chile, la vean solo los mayores de 18 años en los cines chilenos.
Las sinrazones que usó ese Consejo dicen así:
“Contiene escenas de violencia psicológica y comportamientos antivalóricos, inconvenientes para adolescentes en pleno desarrollo.”
En cambio, el mismo Consejo determinó que la película El laberinto del Fauno, era para mayores de 14. Las razones:
“Película ubicada en España al fin de la guerra civil donde el dolor y violencia de la guerra son subliminados por una niña a través de la fantasía con escenas de violencia psicológica y física.”
Un criterio para los temas españoles, otro criterio para las películas chilenas.
En verdad, creo que el Consejo es una tropa que más parecen medrosas, aterrorizadas con la realidad chilena, una realidad chilena que, a veces, (y a veces por largo rato) es violenta, psicológica y físicamente.
Igual de ladinos se comportaron con películas chilenas como Promedio rojo, Los debutantes, Juego de verano, La sagrada familia, Monos con navaja y Cesante.
¿Quiénes son los Consejeros medrosos?
Cinco damas de confianza del gobierno de la Presidenta Bachelet, vía Ministerio de Educación y Consejo de la Cultura.
Son ellas:
Pilar Romaguera, María Josefina Bilbao, Maria Gisela Tapia, Paulina del Carmen León, Perla Azucena Fontecilla y Maria Soledad Rivas.
Ocho académicos:
Ana Mireya Letelier, Gladys Pinto, Fernando Bocaz, Hugo Jorquera, David Vera, Irene Magaña, María Loreto Rebolledo, Karin Riedemann.
Cuatro Gremialistas:
Lidia Baltra del Colegio de Periodistas, Carmen Paz Aguilera del Colegio Médico, Eduardo Llanos del Colegio de Psicólogos y Carlos Vega del Colegio de Profesores.
Tres de la Federación de Medios de Comunicación Social y Colegio de Periodistas:
Douglas Hubner, Eduardo Segovia y Maria Inez Saez.
Dos de la Plataforma audiovisual:
Marcelo Gaete y Tehani Staiger.