martes, noviembre 06, 2012

Nefilim en Alhué es una pequeña obra maestra

Por Elton Honores , Crítico y Profesor universitario de Perú.
Omar Pérez Santiago (Santiago de Chile, 1953) acaba de publicar Nefilim en Alhué y otros relatos sobre la muerte, un libro brutal y contundente de cuentos sobre la presencia de la muerte. Se trata del horror metafísico a la muerte, de la muerte real, la muerte simbólica, pero también de las muertes provocadas por sistemas políticos autoritarios
. Este último elemento resulta poderoso sobre todo en el cuento que da título al libro ya que se narra bajo formas fantásticas. En todos los relatos el eros está presente, es decir, amor y muerte están unidos. Muchos de los personajes pertenecen a la tribu gótica o metal, es por ello que las atmósferas son también oscuras, pero también sirve para graficar a una generación de ruptura con los valores positivos de la sociedad conservadora y autoritaria: en una sociedad en donde imperó la muerte, ésta termina por contaminar y convertirse en “parte de”: el horror está de moda (como en un film de Kurosawa) porque la sociedad, las autoridades políticas terminan por actualizarla.

En el prólogo se dice que “A veces la muerte es ausencia de justicia. Un país cualquiera sin justicia, es un país dominado por la muerte…” (7). Esta idea es clave ya que el libro está envuelto por lo negro, oscuro y funesto (si cabe el término). De otro lado, queda en claro la línea política que sigue el libro.

De los nueve relatos que integran el libro, tres se adentran en lo fantástico y los seis restantes, bajo códigos realistas. En “Los interfectos del Valle de Elqui”, se narra la ausencia de la mujer amada que provoca un vacío en el narrador: el recuerdo es más terrible, más aún cuando él la ve en escenas eróticas por medio del mundo virtual, como un acto de venganza. “Animita de facebook”, una muerte accidental provoca reacciones disímiles en el grupo de amigos de la víctima. En el velorio uno de los amigos señala: “Tu muerte no quedará impune […] Yo personalmente no descansaré hasta saber la verdad. Así como luchamos para que no quedaran impunes los crímenes de la dictadura” (29).

“Muñeca rota” vuelve con el tema de los desaparecidos en fosas comunes. Años después una hija recupera los restos óseos de su padre (o lo que queda de él) en una bandeja de metal. La ausencia del padre genera no solo un vacío afectivo sino también un trauma en la protagonista pues no puede rehacer su vida amorosa. En “Ya no abusarás de mí” un parricidio se convierte en objeto de reflexión sobre la condición humana. “Old Singer” expresa cómo el individuo termina claudicando en sus ideas, valores, “Vanguardia Veteranos del 70” narra los viejos sueños de viejos poetas en el fracaso absoluto. Llegamos así a los tres textos fantásticos.

“Anette Jensen” narra la conversión de una joven intelectual en una diosa de las misas negras, por la cual, Anette se cobra venganza, sobre todo, de la traición amorosa, además del desplazamiento simbólico como intelectual frente a su antiguo novio Stefan. Si bien hay otros elementos que enriquecen el cuento (el ambiente “estructuralista” del mundo universitario, el poder de los medios de comunicación), la mujer es representada como ser maldito, vengativo, integrada al tópico de la mujer monstruo. “Ten más modestia, muerte”, sigue la línea anterior: nuevamente se narra un rito que busca victimar al antiguo amante, como forma de cobrarse venganza. Todo indica –al igual que el texto anterior– que hay una secuencia lógica de causalidad (no comprobada), pero a diferencia del texto anterior, acá llega la muerte, pero termina llevándose a otra persona.

Finalmente, “Nefilim en Alhué”, es una pequeña obra maestra. Bajo formas fantásticas, el autor se vale para narrar una alegoría de los sistemas dictatoriales autoritarios en Chile [y Latinoamérica]. No se trata solo de una historia de zombies, aquelarres, rituales satánicos, torturas, crímenes y violencia [como un film de serie B], sino sobre todo de la ambición del poder humano que termina por transgredir los valores sociales, morales, de la sociedad. El nivel alegórico es más que impresionante. No os cuento la línea argumental, pero si señalo mi fervor incondicional por un tipo de literatura fantástica que no solo entretenga [lo cual es más que una virtud] sino, además, sirva para reflexionar sobre nuestra realidad [sospecho que un texto como éste está fuertemente anclado más acá que allá].

La muerte –como en el prólogo– no es solo ausencia de justicia, sino también ausencia de memoria (social, histórica). Libros como Nefilim en Alhué y otros relatos sobre la muerte, inducen al lector, no al olvido, a la mera “evasión”, sino a la memoria. He ahí su principal virtud.

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Elton Honores: Investigador, crítico literario y profesor universitario. Egresado de la Maestría en Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su principal campo de investigación es la literatura fantástica. Publica y participa como ponente en diversos medios y eventos académicos nacionales e internacionales. Ha publicado: Mundos imposibles. Lo fantástico en la narrativa peruana (Lima: Cuerpo de la Metáfora Editores, 2010. 255 pp.). Es coantologador de Los que moran en las sombras. Asedios al vampiro en la narrativa peruana (Lima: El lamparero alucinado, 2010. 276 pp.) y Coordinador de Lo fantástico en Hispanoamérica (Lima: Cuerpo de la Metáfora, 2011. 291 pp.).

1 comentario:

  1. No conocía a este autor. Llegó a mi a través de mi amigo el excelente escritor de obras fantásticas y míticas. Leeré a Elton Honores porque por la crítica recién presentada aquí, lo encuentro muy, muy bueno. Excelente imbricación de lo fantasmal, el crimen, el autoritarismo, la miseria del espíritu humano, de donde surge la muerte como la gran señora, digna y honorable abrazada entre las brumas sedosas de eros, su amante. Lograr eso y por supuesto mucho más, lo encuentro admirable. Lo leeré. Gracias por el dato, amigo Aldo.

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