sábado, enero 16, 2010

Cómo ser columna y consistencia intelectual

Italo Calvino vendía libros a crédito de la editorial Einaudi, luego fue su redactor y director. Su correspondencia, despachada, como parte de su trabajo en Einaudi, en el período 1947-1981, entre sus 24 y los 58 años de edad, es un símbolo de exigencia creativa, de fortaleza anímica y de lealtad con las letras.
Con su talento, Calvino ejerce una cruel, guerrera y severa concepción del oficio de escritor, pero a la vez, una gran ironía, pasión y placer por este oficio. En las 270 cartas que constituyen el volumen muestran al ex guerrillero Calvino adoptando severos criterios editoriales. Y así cumplió con su propósito de participar en la construcción de un moderno contexto cultural y en la que la literatura constituyera una fuerza innovadora. Como editor Calvino, tenía el mismo espíritu del muchacho guerrillero que bajó del bosque junto a cientos de partisanos, mientras las mujeres salían a recibirlos con flores, al final de la guerra.

martes, enero 12, 2010

Shakespeare, Bloom y la invención de lo humano


Entre medio de la luces de Navidad y Año Nuevo, de sus aperitivos y de sus siestas, he terminado de leer el libro de Harold Bloom, Shakespeare, la invención de lo humano.
El entusiasmo de Bloom por Shakespeare es contagioso y su tesis central es que el autor isabelino es el más importante autor de todos los tiempos por la cantidad de personalidades sicológicas profundas y congruentes consigo mismas, que Shakespeare construyó: Julieta, Ricardo II, Berowne, Rosalinda, Falstaff, Hamlet, Lear, Yago, Cleopatra, Edmundo, Edgar, Macbeth, Hamlet o Lear.
“En Shakespeare, los personajes se desarrollan más que se despliegan, y se desarrollan porque se conciben de nuevo a sí mismos. A veces esto sucede porque se escuchan hablar, a sí mismos o mutuamente. Espiarse a sí mismos hablando es su camino real hacia la individuación, y ningún otro escritor, antes o después de Shakespeare, ha logrado tan bien el casi milagro de crear voces extremadamente diferentes aunque coherentes consigo mismas para sus ciento y pico personajes principales y varios cientos de personales menores claramente distinguibles.”
Parece, con esta obra, a ratos brillantes, con su revisión histórica y sentido interno, el neoyoarquino Bloom opaca a sus enemigos, la que el llama “Escuela del resentimiento”, como el estructuralismo, los estudios multiculturales y de género, que tienden a eliminar la eminencia estética.

Libro provocador,  ajeno al academicismo fútil y a la corrección política, ambicioso y sostenedor de tesis con calidad argumentativa.

Manhattan Transfer de John Dos Passos. Genio, cine y estilo. Tenía solo 29 años cuando publicó Manhattan Transfer en 1925. De dónde surgió su talento precoz.

  John Dos Passos tenía solo 29 años cuando publicó Manhattan Transfer en 1925. De dónde surgió su talento precoz. El talento con el que Joh...