Cerebral sátira sobre la indecencia corporativa y la paranoia de dos adictos de Instagram. Dos jóvenes que quieren eliminar el deseo.
Con Emma Stone y Jesse Plemons.
Con Emma Stone y Jesse Plemons.
Aka Niviâna escribe poesía chamánica. Teje un susurro con el espíritu del agua, las
ballenas, los osos polares; fueron creados con tierra y agua. Su voz poética es
una alerta sobre el cambio climático, el entendimiento con la vida y sus leyes
de transformación. También sobre el colonialismo, los derechos de un pequeño
pueblo de pescadores y sus almas pacíficas que habitan el frío.
Groenlandia obtuvo el estatus de autogobierno en 1979. Se
convirtió en autónoma en 2009, después de casi trescientos años de dominio
colonial danés. Aunque Groenlandia es cincuenta veces más grande que Dinamarca
y uno se demora 4 horas y media en avión desde Copenhague a Nuuk.
Groenlandia fue periférica de los principales centros
políticos y culturales del mundo. Hoy, sin embargo, durante el veloz año 2026, esta
vasta isla y sus 56 mil habitantes está en el ojo de una tormenta dual.
UNO, el infierno. El planeta arde. Groenlandia está
afectada, como el planeta, por el cambio climático y el calentamiento global. El
año 2025 fue el año más cálido jamás registrado en el mundo según el
observatorio europeo Copernicus. Así como en Chile se queman bosques, hay un
fuego que licúa rápidamente la nieve, el alma de Groenlandia.
DOS, la ambición. Groenlandia es hoy el botín de un
conflicto sordo por sus recursos naturales y el dominio de su vientre mineral.
Trump sostuvo que anexará a Groenlandia.
—Quiero Groenlandia: su ejército son unos trineos tirados
por perros, dijo Trump con su traje neoimperialista.
Parece una broma, pero convertirlos en vasallos es un
delirio que palpita en el aire gélido. Ya
nada volverá a ser como antes. Ante la vasallización,
en las calles de Nuuk el pueblo inuit rompió el silencio con su verdad: "Groenlandia
es de los groenlandeses".
Hay estrés en el ambiente. El vértigo de una civilización
que se desploma, una colosal caída histórica y cambio de ideas. Hay
un temor de que su cultura sea exterminada, un presagio de dolor que nubla el
horizonte. Aunque en la grieta de la incertidumbre, algunos atisban la luz de alguna
oportunidad de desarrollo propio.
La voz de Aka Niviâna es un llamado, un despertar del hielo
que se niega a desaparecer.
—Es hora de levantarse, dice Aka Niviâna en el poema
"Rise".
Con
estas rocas transfiero el eco de un antiguo mito,
que
ha rodado por siglos.
Invoco
a Sassuma Arnaa, la que habita el abismo,
Madre
del Mar, custodia del mundo su pulso original.
Descifra
el hambre oscura, la codicia
que
nos roe el pecho como una herida.
Cada
ballena que surca el frío, cada lágrima de río,
cada
iceberg es de su propia sangre un latido.
Pero la Madre ante el agravio nos devuelve
el
espejo de nuestra obra: furia y de justicia.
¿Merecemos
el llanto, el derretimiento del glaciar?
¿Es
el oso polar muerto de hambre en nuestras orillas?
Los
icebergs colosales ahora golpean estas aguas con furia.
Dime,
¿merecemos a la Madre que viene a reclamar,
nuestra
vida, nuestra morada?
Mi versión en español
Cerebral sátira sobre la indecencia corporativa y la paranoia de dos adictos de Instagram. Dos jóvenes que quieren eliminar el deseo. Con...