miércoles, junio 06, 2007

Ruido y caída de los fondos para escritores chilenos


Me desconcertó el lunes la escritora Teresa Calderón cuando decidió echarle pelos a la sopa y reveló en el diario La Tercera que le habían confiscado su beca del Fondo del Libro.

Desconcierta que el poeta Sergio Badilla acuse ayer en la radio de la Universidad de Chile que sospecha que ha sido sujeto de maniobras en el Fondo del libro, donde nunca, en 15 años, le han financiado un proyecto. Lo han puesto contra el muro.

El desconcierto empeora hoy, cuando leo en el Mercurio que los escritores Mauricio Electorat, Roberto Brodsky y Teresa Calderón denuncian irregularidades y solicitan que el concurso del Fondo del Libro quede sin efecto:“Ha habido, pues, una modificación de las Bases ulterior al cierre del concurso y, por lo tanto, secreta. Este solo hecho bastaría para solicitar que se anulara el fallo y se volviera a llamar a concurso, sobre unas Bases transparentes.”

Hoy en Proyecto Patrimonio, Ernesto González Barnert afirma:“Es triste ver como Naín Nómez se gana un beca y es jurado, Lila Calderón se la da a su hija, La SECH que hace rato no reúne más que a la escoria de los escritores se lleva treinta millones siendo juez y parte.”

La Ministra de Cultura, Paulina Urrutia aclaró en el diario que un equipo externo de evaluadores asigna puntajes a los proyectos de los escritores, y el Consejo adjudica las platas: "Ambas instancias trabajan con universos distintos. Los puntajes que define el comité de evaluadores corresponden a un universo muy pequeño. Luego, el jurado toma y revisa cada proyecto en su mérito, en el universo de los mejores. Todos los trabajos que tienen sobre 80 puntos quedan preseleccionados. Son buenos, premiables, pero es el Consejo el que debe determinar finalmente si asigna o no financiamiento, dependiendo de los recursos disponibles y de los criterios expuestos en las bases".

Ya.

Menudo nudo ciego, Ministra.

Es como jugar Sudoko, un rompecabezas númerico que requiere paciencia y capacidades logísticas.

Ministra Urrutia: Quisiera hacer un ramo de palabras para preguntarle del modo más cordial posible:
¿Por qué no publica primero el listado de escritores con sus puntajes asignados, de mayor a menor?

¿Por qué meterlos a todos en una bolsa negra, donde todo vale?


Con estos criterios capciosos, es irrelevante el puntaje. Entran todos en esa bolsa negra, en el Sudoko del Ministerio, donde se equipara la excelencia y la mediocridad, y donde puede pasar cualquier cosa, y donde más tentador es para un juez no hacer lo correcto.

Estos métodos son los que pueden permitir el amiguismo, nepotismo, favoritismo, nombramientos a dedo, licencias, amasamientos, silenciamientos, exclusiones, fingimientos que el sistema puede permitir sin remordimiento de conciencia ni protesta.


Por lo demás, Ministra, usted se expresa con una cierta arrogancia que no se corresponde con el presente desastroso de la situación del libro chileno, que todo el mundo reconoce. Se han gastado miles de millones todos estos años y la situación del libro empeora.
Ayude a quitarme la idea, Ministra, la idea que me ronda, de que los años que vienen serán más grises para el libro, que los que se han ido.


Además:






Imagen: ArTrujilloMulticultural Art Studios & Gallery

2 comentarios:

  1. Anónimo11:17 p.m.

    ...y donde dejaron el "gobierno transparente"???
    mchs

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  2. ¿Era para ver todo esto que tanto luchamos, que tantos murieron, que tantos vivieron el exilio soñando con Shilito?


    Triste muy triste

    cariños a los amigos

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