sábado, mayo 20, 2006

¿Se puede ser un líder nazi y ser un gran escritor?


Rafael Gumucio terció ayer en el debate sobre Miguel Serrano y su nazismo. Según Gumucio no se puede ser un líder nazi y ser un gran escritor.
"Se puede ser marxista, católico, conservador, antisemita, esclavista, asesino a sueldo, pedófilo, se puede ser una persona despreciable, se puede haber matado a su mamá, y ser un gran escritor. Pero no se puede ser un líder nazi y ser un gran escritor. Se puede ser una persona sensible, se puede ser un poeta imaginativo, se puede ser un ensayista hábil - todas cosas que Serrano a rato es- , pero no se puede ser un gran escritor y un buen nazi."
Y agrega:
"Ser nazi, serlo como lo es Serrano, con seriedad y estudio, es dar por cierta toda una serie de fantasías medievales e hindúes, invisibles e improbables y pensar que los muy visibles y probados hornos de Auschwitz son una ilusión o un mal menor. Ser nazi es vivir aún en el círculo tibio de la adolescencia, ahí donde a uno no le queda otra que pensar que tiene derecho a golpear y matar a los que se burlan de ti porque llevas una corbata fea o una chaqueta muy ajustada. Ser nazi es amar a los músculos, el poder de los poderosos, la tontera de los tontos, y la germanidad de los alemanes y la pureza ancestral de los mapuches. Ser nazi es amar lo evidente y negarse a lo sutil, lo paradójico, lo complejo. Justo lo que un escritor, un escritor de verdad y no un fabulador decorativo, no tiene derecho a hacer."
Y postula una teoría muy sicológica, sobre los admiradores chilenos de Miguel Serrano:
"¿Es nuestra propia manera de escapar al bulto de los cadáveres, hacia los jardines siempre bien regados del embajador Serrano, lo que nos hace pedir que le den el Nacional?
Todo el artículo aquí
La foto del nazi es de El Mercurio

4 comentarios:

  1. Anónimo11:48 p.m.

    Roberto Castillo Sandoval, escritor chileno radicado en Estados Unidos ya lo dijo hace tiempo en una brillante columna:
    "Hace un tiempo tuve una experiencia casi onírica al respecto, cuando encontré en un canal de satélite una entrevista de Cristián Warnken al escritor Miguel Serrano, gurú del esoterismo hitleriano. Se trata de una rama del pensamiento cuasi-religioso nazi desarrollada por Heinrich Himmler, cuyos merecimientos para ser líder espiritual incluyen haber dirigido la Schutzstaffel (SS) y la Gestapo. El entrevistador Warnken estaba irreconocible, como gallina en trance. Cualquiera diría que tenía al frente a Jesucristo, o al mismo Nietzsche, y en vez de hacerle preguntas le daba pases para que el viejo chiflado esparciera su pomada mística y le diera fuerte al autobombo.

    Más que un programa cultural, eso parecía un infomercial ideológico-literario, impensable en otras partes de América Latina o en cualquier parte del mundo. Entremedio de la risa y la vergüenza ajena, me acordé de que en Chile a los nazis se los toma en serio"

    http://www.elmostrador.cl/modulos/noticias/constructor/detalle_noticia.asp?id_noticia=164282

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  2. Anónimo2:40 a.m.

    Ser un nazi no quiere decir que seas cerrado, o que ames la tontera de los tontos, solo que quieres lo mejor la excelencia, eso era lo que se busca ser los mejores altletica e intelectualmente, ser nazi no implica que seas un bruto que no sabe apreciar las cosas, solo es una forma de ver la vida, puedes ser nazi y ser poeta, escritor, ingeniero, doctor, etc; bueno psicologo no, por que lo que piensa un nazi no es muy convencional. Solo es buscar la excelencia

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  3. Hernán Castellano Girón3:38 a.m.

    Gumucio ha hablado. Desde su tribuna del diario farandulero por excelencia, hijo putatitvo de los pitutos y los parentescos, dictamina sobre la idoneidad literaria de uno que está a años luz por encima de su estatura de pisaverde. Seguramente Pound estaría descalificado por haber dedicado sus transmisiones radiales al bufón italiano, pagándolo en todo caso muy caro en una jaula donde los demócratas lo escarnecieron. Y Céline, lo mismo…
    Luego Gumucio nos da la pauta de lo que es ser un escritor de verdad… Según él, Serrano se negaría a “lo sutil, lo paradójico, lo complejo”, dimensiones que el aludido ha usado con maestría desde su primer libro, el extraordinario Ni por mar ni por tierra. ¿Y Las visitas de la Reina de Saba? ¿Y la Serpiente del Paraíso? Son obras singulares, definitivas, que honran la literatura de cualquier país, incluso Chile. Pero aquí los mediocres dominan los medios, y como tales son sus juicios.
    ¿Habrá leído Gumucio esas obras y las otras? Lo dudamos, viendo la grosería con que se refiere a “las fantasías medievales e hindúes”, como si ellas fueran cualquier librejo top de la Feria del Libro. Serrano en su pecado tiene su penitencia, y en su obra, algo que permanecerá por encima de toda contingencia.

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  4. Anónimo11:10 p.m.

    QUE MAGIA......DON MIGUEL SERRANO POR LO QUE QUEDA DE PATRIA.

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