martes, agosto 21, 2007

Notas de Raúl Quintana, rencoroso veterano de ONG (1)

Accountability

Mi otra vida debe haber sido muy alegre, de otro modo no entiendo que esta sea tan mustia.
Soy Raúl Quintana, antropólogo de una ONG. Soy del sector voluntario, sector no lucrativo, sector solidario, economía social o tercer sector social
, cualquier denominación es válida para algo tan volátil y conchudo como una ONG.

En el edificio del antiguo parlamento fui al seminario: “Transparencia, ubicuidad, participación ciudadana y responsabilidad social empresarial”.

Este mes se llena de chocarreros seminarios de ONGs que necesitan quemar dinero para rendir al Donante. Esa es la estructura política. Es la cultura del Accountability, como le llaman de modo grácil los anglosajones a la obligación de rendir cuentas para postular nuevos fondos.
Estamos los cargantes de siempre. Y nadie está contento.
Introduce Sammy Dumbom y su habitual discurso fluye, (pero como el agua llena de barro, o sea cenagoso.)

(Las ONGs odian la amenidad).

Después habló la Chuchee, experta en responsabilidad social empresarial, con su pelo largo de ex-hippie .

Una vez, en otro seminario, bebimos dos aperitivos y –no sé cómo- nos besamos.
-Viejo culiado, me dije, mejor me corro.

(¡Viejo cochino. La carne se te va poniendo triste!)

Chuchee, no sé por qué se hace llamar con nombre de puta vieja.
Chuchee alarga innecesariamente su tratado sociológico. De todos nosotros, ella es la única que no entiende que esto es un simulacro, una maniobra para quemar dinero y se lo toma en serio. Nada será publicado en ninguna parte. Ningún periodista publicará mañana nada. Pero ella dilata el seminario.
Ahora se inclinará a moralizar con rostro de alma noble: efectivamente, condena a empresarios, políticos, alcaldes, periodistas, jueces, gobernantes.

El cóctel, mediocre. Tal vez aquí es donde la ONG hizo el recorte con una factura algo fraudulenta. Con un trago en la mano parecemos todos amigos, pero estoy seguro que si me enfermo ahora, si me enfermo ahora mismo, ninguno de ellos llamaría a un médico.
Ninguno de nosotros está contento.

La Chuchee está con su segundo aperitivo y se me acerca estratégicamente.
(La mala cueva como entidad ontológica)
Mejor me voy...No quiero achisparme y terminar de nuevo baboseando a la Chuchee.
No me voy feliz. Me voy solo y amurrado.
Rara vez veremos a alguien feliz en un seminario de ONG.

Mi otra vida debe haber sido muy alegre.
Imagen: Chuchee en cóctel de seminario ONG

3 comentarios:

  1. alberto aburto3:00 p.m.

    Buen retrato de l Chuche. ¿Es la misma que monja?

    ¿despues estuvo en la guerrilla nicaraguense?

    je je je je

    Si es la misma, entonces a ella la desvirgó un seminarista de 18 años en el vaticano, cuando ella tenia 28 y ya estaba totalmente desilusionada de la "santisima". El seminarista era croata, ahora es obispo en algun lugar de la patagonia
    despues se fue mexico a estudiar antropología en la universidad de tlastexilco, la nueva. Se enamoró de un profesor de etnohistoria, conocio rituales indígenas y experimento con hongos. en un seminario en peru, el año 78 conocío a LOPITO que viajaba desde Moscu a Managua via Lima. se metio en la guerrilla cuando triunfo la revoluición volvió a chile y comenzó a trabajar en el gobierno, MIDEPLAN, creo

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  2. jajajajque bueno eres, eres un comediante brillante, que Alvaro Salas ni que 8 cuartos, tu eres el mejor!

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