miércoles, mayo 03, 2006

Garotas de Tóquio y la Nouvelle Manga


Caminando por la avenida Paulista del centro de Sao Paulo de Brasil me encontré con el palacio del libro, la librería Martins Fontens. En el área del cómic se anuncia una obra del francés Frédéric Boilet, Garotas de Tóquio (Editorial Conrad). Boilet vive en Japón y pertenece a una corriente auto valente llamada Nouvelle Manga. El nombre de la corriente se explica pues Boilet produce una obra que él asocia a la técnica y los motivos de la vanguardia de los anõs 60 del cine francés de la Nouvelle Vague (Godard y Truffaut).
Manga que se ha producido entre nosotros, desgraciamente, es un cómic que está sólo dirigido a los niños y adolescentes (monstruos y super héroes), aunque esa parcela infantil apenas sea un vulgar estereotipo, un cliché, del cómic que realmente se produce en Japón.
Por 20 reales compro el volumen y me siento luego en una cafetería y hojeo Garotas de Tóquio.
Qué decir?
Frédéric Boilet produce con excelencia y seducción 7 historias cortas a color, de factura madura, de calidad bien pensada, con códigos viables para el consumo y el placer de las masas adultas e intelectualmente sustentables.

domingo, abril 30, 2006

¿Quién es Ari Behn?

Ari Behn estaba catalogado como el noruego mejor vestido, fiestero y bohemio, comentador de tragos en la tele, con una relación no aclarada con las drogas, el terror de los porteros de las discotecas. Behn tenía la rutina inconfundible del escritor joven y hambriento de éxito. Con sus amigos más pegotes, formó un club social llamado El vino nuevo, dedicado a jaranear, bajo pretextos intelectuales. En el 2000, la televisión noruega mostró un documental realizado por Behn en Las Vegas, acompañado de bellas prostitutas que jalaban cocaína. Behn dijo que se trataba de «una realidad simulada, no documental».

Los Reyes Harald y Sonia, los soberanos de este país nórdico tienen dos hijos, la princesa Marta Luisa y el príncipe heredero Haakon. Haakon se casó el 2001 con Mette Marit, una madre soltera, que se convertirá en Reina el día en que Haakon suceda a su padre en el trono. El pasado díscolo de Mette, en el que tuvo afición a las drogas y a la juerga, y el hecho de ser madre soltera y que el padre de su hijo haya estado en la cárcel, no impidió que se convirtiera en Princesa de Noruega.

En el 2002, el rey Harald condujo, creo que con un poco de julepe, a su hija Marta Luisa hasta el altar para entregársela al debatido escritor Ari Behn, que nació en 1972 en Aarhus, Dinamarca y de niño vivió 5 años en Inglaterra. El mismo se considera un trotamundos y un outsider que ha trabajado como chofer y barman. En 1999 publicó un libro de cuentos de casi cien páginas en la editorial Kolon, llamado Trist som faen. La primera edición fue de 1800 ejemplares pero llegó a vender 80 mil. Ari Behn se convirtió a los 26 años en un escritor pop y top. Trist som faen llegó a las listas de los más vendidos y su estilo fue asociado al realismo sucio de Raymond Carver. Del mismo modo, fue tamborileado por la crítica: “No sabía que teníamos un escritor tan bueno entre nosotros”, “Tiene mucho que contar y talento para ello”, “cualidades indiscutibles, alta precisión, sentido contemporáneo, sensual idioma de imágenes“. En Suecia, donde su libro ya ha sido traducido, los críticos también lo alaban: “Talentoso”, “una especial mezcla de cinismo y melancolía”.

En 1999 activó un debate sobre la literatura noruega, y la acusó de ser aburrida, y que los escritores eran como alumnos que hacían las tareas ante sus profes. Según él, la tarea de un escritor hoy consiste en robarle a los actions films el público que le robaron a la literatura. Hay que escribir libros llenos de vida y de acción. No hay que escribir para torturar a otros con el bostezo. O sea, evitar ser una lata. Un tema universal, ¿no?
Su novela Bakgard es del año 2003.

Lee un cuento de Ari Behn

Un cuento de Ari Behn

Después de la fiesta
De Trist som faen, 1999



La cafetería Bjorg está en el tercer piso del centro comercial y las escaleras son mi forma de ejercicio diario. Pero el último tiempo he tenido problemas para caminar. Vacilo un buen rato hasta que aprieto el botón del ascensor. Temo que la gente que me conoce vea que estoy en camino a estar enfermo. Todo está como siempre en la cafetería, huele a comida barata y no hay tampoco nadie que hable en voz alta en las mesas. Así ha sido siempre. Voy a la barra y me sirvo un sorbo de café amargo. Apoyo la taza en la bandeja y me muevo hacia la caja. En la portada de un diario hay una foto del esquiador que ganó el círculo de campeones. Me agacho un poco y le echo una mirada.

“Debes pagar por el diario, sabes” dice la cajera. “O lo devuelves o pagas. No puedo hacer caridad con todos.”

¿Qué se cree? Quería ver lo que se escribió sobre el esquiador en el diario. ¿Cree que yo me he convertido en un ladrón de un escuálido diario? Jaja. Quizás ella no me reconoce. Su parroquiano de cada día. Pero uno no puede esperar otra cosa. Somos muchos los viejos en el centro comercial esta mañana. Y yo no me veo especial. Aparte del mar. Que nunca toca techo. Por dentro.

“Sí, sí. Obviamente que pagaré”, respondo y le doy el dinero. Ella lo toma sin agradecer.

¿Es el mar una madre o un amante? pienso y me voy a sentar en la mesa en la esquina. Una joven está sentada en la mesa de la muralla. Ella me mira. ¿Pasa algo?
Las olas. Sí, los rompeolas. Rosita Carmen García, se llamaba. Esa vez que llegamos al Callao en el Perú. Ella era la hija del inspector del puerto e su padre intentó todo para que no subiera. Pero, naturalmente, ella logró colarse y subirse al barco. Yo obtuve la primera vuelta y debí siempre pestañear cuatro o cinco veces al mirar a Rosita que era tan fina y buena y tenía ojos tan grandes y tan negros.

¿Son realmente las olas del Océano Pacífico? Las escucho cada noche, pero nunca estoy seguro. El ritmo. ¿No vuelve? Los muchachos me saludan cuando yo me siento. Son los mismos de ayer. Sigurd Skavasen y Gunnar Johansen, ambos obreros jubilados. Edin Holthe es también del grupo, un palo seco que no hace nada más que quejarse de dolores de espalda y del corazón.


Clara Piedad de Panamá era la más ávida de todas. Ella abordó el barco casi junto con el atraque al puerto y no se fue hasta que todos se hubieron vaciado. Exclamó y gritó y nosotros la amábamos por sus rudas bromas y su largo pelo negro. Para no hablar de Linda Hamilton de Brisbane. Eran mujeres que conocían su profesión. El mismo capitán hablaba de ella durante largo rato cuando nos acercábamos a Australia, y era una ley no escrita que él tomaría el primer lugar. Linda era aventurera igual que la Marilyn Monroe y, naturalmente, costaba más que las otras.

Sonrío. Los muchachos siguen mi mirada y se giran. Hay algo que han aprendido. Tratan de seguir lo que yo he comenzado. Ella no tiene más veinte años y sonríe de vuelta. Levanto la mano para saludarla. Gunnar y Sigurd hacen lo mismo. Pero ella no aprecia el gesto. Ella se inclina y comienza a hojear un diario.

Isadora Campos y Calletto de Valparaíso, Chile. Estuve con ella varias veces. Ella no era como el resto de la camada. Era alegre y seria, a la vez. Igual que el mar. Una corona de rosas de cuarenta brazas de profundidad. Oh, querida Isadora. A ti te amé como a nadie. Pero tú nunca querías casarte. Murió sola hace dos años atrás. Recibí tu carta de vuelta con un cordial mensaje de tu hermana.

“Antes la habría conquistado como nada”, “ le dije a Gunnnar.
“Entonces era marino y trovador. Ninguna mujer lograba rezar dos veces.”

Pero esto no es todo. Alguna vez emergen ellas. Todos los infinitos y extraños ojos del Océano Pacifico. Fiji Samoa. Cook Islands. Pitcairn. Mar verde, corales y arenas naranjas. Por todas partes había whisky y buenas peleas en los bares. En dos ocasiones fui testigo de la muerte de hombres, en peleas por faldas y coronas de flores. Ellas sabían todo sobre el arte de poner a los marinos unos contra otros, y sonreían cuando los muchachos se golpeaban. Yo mismo he golpeado a muchos hombres en el mundo por una mujer. Pero nadie salió herido. Yo los golpeé hasta aturdirlos y eso era todo.

“¿Por qué no te moriste en el mar?” pregunta Sigurd. Está serio y no bromea. El muy bien podría haber escupido a todos los otros viejos. A todos nosotros que estamos sentados frente al aparato de la televisión por las tardes y que venimos enjutos al centro comercial en cuanto abren por la mañana. Nosotros que estamos de más. El feudo de los náufragos. Nuestra esquina, marineros.
“Sí” respondo. “Sí. ¿Porqué no lo hice?”
Traducción del noruego: Omar Pérez Santiago

miércoles, abril 26, 2006

Ronaldinho es cómic



El dibujante Mauricio de Sousa, el creador de la "Turma da Mónica", un exitoso dibujante brasileño, edita una revista teniendo a Ronaldinho como personaje principal.
La serie será publicada ahora en periódicos y revistas. Lleva por título Ronaldinho gaucho

lunes, abril 17, 2006

Evangelio de Judas, Evangelio de Borges

En 1944, se publicó Ficciones de Borges. El libro incluía ocho cuentos ya reunidos antes en El Jardín de senderos que se bifurcan (1941) y agregaba otros seis nuevos, bajo el encabezamiento Artificios.

En el cuento La Forma de la espada, el protagonista narra la historia de una traición como si él fuera la víctima y no el traidor. En El tema del traidor y la muerte, el primero se convierte en el segundo, en una trueque de roles. En el cuento Tres versiones de Judas el sueco Nils Runeberg, interpreta la naturaleza del sacrificio de Cristo. Su tercera conclusión es que Dios no se encarnó en Jesús cuando asumió la condición humana, sino que Dios totalmente se hizo hombre en Judas.

Años después, en 1975, Borges publica El libro de arena. Y su cuento La secta de los Treinta puede leerse como un adjunto de Tres versiones de Judas. Aquí habla sobre la voluntariedad del sacrificio de Jesús y de Judas. En la tragedia de la Cruz sólo hubo dos voluntarios: El Redentor y Judas.

Imagen: Kiss me, judas, de Jefferson Costa

Braulio Arenas. La nómina de los primeros cuentos chilenos

REVISTA MAPOCHO, Nr. 26, 1978, SANTIAGO CHILE Según Braulio Arenas, la nómina de los primeros cuentos chilenos es la siguiente: JUAN EGA...